Madrid, 27 mayo.— En un emotivo discurso dirigido a los nuevos secretarios de la carrera diplomática española, el rey Felipe VI subrayó este martes que España «no es solo un himno y una bandera», sino un país y nación cuya esencia trasciende lo meramente conceptual. Durante el acto celebrado en la Escuela Diplomática de Madrid, el monarca destacó que España está conformada por «cada uno de los españoles, sus proyectos, ilusiones, ambiciones y preocupaciones».
En presencia del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, Felipe VI entregó los despachos a un total de 28 nuevos diplomáticos —17 mujeres y 11 hombres—, destacando que su elección representa «la mejor prueba de que el país que representan no es solo un concepto o un ideal». El rey les recordó que serán embajadores no solo de las instituciones españolas, sino también de los valores que definen al país.
Una Misión Global con Raíces Locales
El monarca felicitó a los recién incorporados por haber elegido dedicarse «al servicio de los españoles» y vivir en diversos países mientras mantienen vivo el vínculo con su tierra natal. «Considerad cada casa donde residáis como vuestra propia, pero también será necesario que comprendáis los códigos culturales, sociales y políticos de las naciones en las que trabajéis», señaló. A su vez, resaltó la importancia de transmitir adecuadamente los valores y características únicas de España en el exterior.
Además, Felipe VI hizo hincapié en que España «es mucho más que la suma de todos nosotros», enfatizando la diversidad territorial y cultural que enriquece al país. «Somos precisamente porque entendemos el valor que reside en cada territorio, en cada ciudadano: en su dignidad, en la importancia de su presente y en el enorme potencial de su futuro; sin olvidar nunca la historia que nos une», expresó.
Este mensaje adquiere relevancia en un día marcado por la decisión de Bruselas de frenar, por falta de unanimidad, la petición del Gobierno español de reconocer al catalán, euskera y gallego como lenguas oficiales de la Unión Europea. En referencia a este tema, el ministro José Manuel Albares destacó durante su intervención que «esta España democrática que os ha abierto las puertas a su servicio exterior es un referente de igualdad, progreso social y diversidad lingüística». También se mostró optimista sobre seguir trabajando para lograr la oficialidad de las lenguas cooficiales en Europa.
Más Mujeres en la Carrera Diplomática
Un aspecto destacado por Albares fue la mayor participación femenina en esta promoción de secretarios diplomáticos. «Me alegra profundamente que entre vosotros haya más mujeres que hombres», afirmó el ministro, quien también destacó que esta generación refleja la «riqueza lingüística» del país. Según Albares, uno de los objetivos prioritarios será trabajar para garantizar que cualquier persona, independientemente de su origen social o geográfico, pueda aspirar a formar parte de la carrera diplomática.
El Compromiso con España desde el Exterior
Felipe VI instó a los nuevos diplomáticos a mantener siempre un vínculo estrecho con lo que ocurre en España. «Tratad con todas vuestras fuerzas de no perder nunca el pulso de cuanto acontezca en nuestro país», les exhortó. Reconociendo que la vida en el extranjero puede generar sensaciones de desarraigo, les pidió que eviten que estas emociones afecten tanto a ellos como a sus familias cuando regresen a España.
El rey remarcó que los valores y principios que han guiado su formación serán balizas éticas fundamentales en su trayectoria profesional. Además, animó a estos futuros embajadores a inspirar a nuevas generaciones: «El recuerdo de este día estará presente cuando, tras innumerables vueltas por el mundo, deis paso a nuevas generaciones de diplomáticos que llegarán con la misma ilusión de servir y mejorar el papel y prestigio de España».
Un Discurso en Contexto Político
Las palabras de Felipe VI llegan en un momento clave para las relaciones internacionales de España, especialmente tras el anuncio de Bruselas sobre la suspensión temporal de la solicitud de reconocimiento de lenguas cooficiales en la UE. Si bien reconoce la riqueza multicultural y plurilingüe del país, el monarca reiteró que la unidad basada en el respeto mutuo sigue siendo fundamental para proyectar una imagen sólida de España en el escenario global.
Por su parte, José Manuel Albares reafirmó el compromiso del Gobierno con la oficialidad de las lenguas cooficiales en Europa, asegurando que seguirán trabajando en esta dirección. Al mismo tiempo, subrayó que el código postal o el nivel social no deben determinar las oportunidades profesionales, prometiendo esforzarse para que cualquiera pueda alcanzar sus sueños de convertirse en diplomático.
Un Futuro Ilusionante
En su conclusión, Felipe VI invitó a los nuevos diplomáticos a imaginar cómo sus carreras contribuirán a fortalecer la posición de España en el mundo. «Cuando nuevas generaciones os sustituyan, lo harán con la misma ilusión y ganas de servir que hoy sentís vosotros», concluyó, dejando claro que su legado será crucial para mantener y ampliar el prestigio internacional del país.
Con este discurso, el rey reafirma el papel de la diplomacia española como puente entre la diversidad interna y la proyección global, destacando la necesidad de equilibrar identidad nacional con apertura hacia el mundo. Estas nuevas promociones, compuestas por talento joven y diverso, encarnan la esperanza de un futuro donde España siga siendo reconocida como un referente de igualdad, unidad y pluralismo en la comunidad internacional.







