Viena, 29 ago.- Irán ha continuado incrementando sus reservas de uranio enriquecido al 60 %, un nivel cercano al requerido para uso militar, acumulando 164,7 kilos de este material, lo que representa un aumento del 16 % desde mayo, según un informe reciente del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU.
El informe, enviado en Viena a los Estados miembros del OIEA, detalla que los técnicos iraníes produjeron entre mediados de mayo y mediados de agosto 22,6 kilos de uranio al 60 % y 62,6 kilos de uranio al 20 %. Para esto, Irán diluyó una parte significativa de su uranio enriquecido al 2 %, un material utilizado industrialmente como combustible atómico, reduciendo sus reservas de 2.571 a 1.651 kilos, lo que equivale a una disminución del 36 %.
Aunque el uranio enriquecido necesario para la fabricación de bombas atómicas debe alcanzar una pureza de entre el 80 y 90 %, los expertos advierten que el proceso de enriquecimiento desde el 2 % al 60 % es mucho más complejo que el perfeccionamiento final para llegar al 90 % requerido para un arma nuclear.
Según el OIEA, las existencias totales de uranio enriquecido de Irán, que según el acuerdo nuclear internacional de 2015 (conocido como JCPOA) no deberían superar los 300 kilos, totalizaban el pasado 17 de agosto 5.751,8 kilos, aproximadamente 449,5 kilos menos que en mayo. Cabe destacar que en noviembre de 2022, Irán disponía de 62 kilos de uranio al 60 %, menos del 40 % del nivel actual.
Las reservas de uranio con una pureza del 5 % también disminuyeron en 55,4 kilos, situándose ahora en 2.321,5 kilos. El OIEA ha expresado su preocupación ante la continua producción y acumulación de uranio altamente enriquecido por parte de Irán, ya que es el único Estado sin armas nucleares que lo hace.
El acuerdo de 2015, del cual Estados Unidos se retiró unilateralmente en 2018 y que Irán comenzó a incumplir un año después, establecía un límite de 300 kilos de uranio enriquecido con una pureza máxima del 3,67 %.
En un segundo informe, el OIEA critica a Irán por dificultar los controles al aplicar un veto permitido en el Tratado de No Proliferación (TNP) contra varios inspectores, principalmente de países europeos. El director general del OIEA, Rafael Grossi, ha recordado que las actividades de verificación y supervisión siguen «gravemente afectadas» por el incumplimiento de Irán de sus compromisos nucleares.
Estos informes se publican de cara a la reunión de la Junta de Gobernadores del OIEA, programada para el próximo 9 de septiembre, donde se discutirá la situación.







