Santiago, 2 de noviembre.- Vox quiere apoyarse en sus seguidores para amplificar su mensaje de cara a las elecciones. No solo en términos de imagen, de llenar aquellas plazas en las que Santiago Abascal ofrece mítines, sino también en un sentido más práctico: el partido ha lanzado este lunes, a cuatro semanas de que se abran las urnas, una campaña de financiación por microcréditos para recaudar fondos con los que costear sus gastos electorales.
«¡Invierte dinero para echar a [Pedro] Sánchez!», reza el llamamiento que ha hecho Vox en redes sociales, pidiendo a sus seguidores «ayuda» para «hacer posible el cambio». «Tú inviertes, juntos afrontamos esta campaña crucial para España y tras el 29-N te lo devolvemos», expone la formación, que busca así encontrar en sus afines una fuente de financiación para este camino a las urnas.
No es Vox el único partido que recurre a esta fórmula de recaudación para afrontar la campaña electoral, que supone el gasto más cuantioso para cualquier formación. El PSOE puso en marcha hace una semana una iniciativa similar, y también Podemos ha optado por esta vía de cara al 29-N.
Las aportaciones a los partidos para financiar campañas electorales están reguladas por la Ley del Régimen Electoral General y la Ley sobre financiación de los partidos políticos, aunque ninguna de estas normas recoge una regulación específica de los microcréditos. De hecho, en esta legislatura que se cierra, la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas ya instó al Gobierno y a las Cortes a «impulsar una nueva regulación de las fórmulas de financiación a través de operaciones de endeudamiento por concesión de microcréditos».
La iniciativa lanzada por Vox para recaudar fondos para su campaña solicita a sus seguidores que hagan una aportación entre 100 y 10.000 euros -el máximo legal que puede dar una misma persona a un partido-. La formación les devolverá el dinero una vez cobre de la Administración Pública la cantidad que le corresponde para sufragar gastos electorales -aproximadamente, en 12 meses-. Además, Vox les reingresará esa aportación revalorizada bajo un interés del 4,25% anual -el PSOE ofrece un 3,75%-. La formación de Abascal ha lanzado incluso un simulador para que sus simpatizantes comprueben cuánto dinero extra podrían recibir si colaboran con su campaña por esta vía.
«La cantidad recaudada se destina exclusivamente a los gastos electorales permitidos por la Ley», garantiza Vox, que recurre a sus ya habituales consignas de campaña para captar aportaciones de sus afines. «Ayúdanos a terminar con Pedro Sánchez definitivamente. Es ahora, o quizá nunca», ha escrito el partido en su perfil oficial de redes sociales, recurriendo al argumento de que, a su juicio, el presidente del Gobierno «está dispuesto a todo».
Para sufragar sus gastos electorales en la campaña a las generales de 2023, Vox solicitó un préstamo de 6,5 millones de euros al banco húngaro MBH Bank, y lo devolvió a un interés del 11%. Ahora, sin embargo, a sus seguidores les ofrece una vía de financiación por la que pagará un 4,25% de intereses. Abascal recurrió entonces al banco húngaro bajo el argumento de que las entidades españolas no concedían financiación a Vox, y volvió a seguir el mismo patrón para las elecciones europeas de 2024. Sin embargo, y tras la polémica abierta porque aquella entidad estaba participada por el Estado que entonces presidía Viktor Orban, para los comicios extremeños del año pasado Vox solo solicitó préstamos a bancos españoles.
Ofrece un interés del 4,25% anual, superando así la rentabilidad que proporcionan los socialistas (3,75%)








