Washington, 23 de septiembre.- El Reino Unido revisará el acuerdo para devolver las islas Chagos a Mauricio, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, renovara sus críticas al pacto que contempla mantener bajo arrendamiento la base militar conjunta de Diego García.
El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, dijo el miércoles que Londres deberá trabajar con Washington para modificar el texto. Sus declaraciones siguieron a la reunión entre Trump y el primer ministro británico, Andy Burnham, celebrada el martes en Nueva York durante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El Reino Unido había confirmado en abril que suspendía el plan acordado el año anterior para entregar el archipiélago, antigua colonia británica, a Mauricio. La propuesta incluía un arriendo de Diego García durante 99 años, con posibilidad de prórroga.
Trump había respaldado inicialmente el entendimiento, pero después lo calificó como “un acto de gran estupidez”. El mandatario volvió a cuestionarlo durante su primer encuentro con Burnham y sostuvo que el acuerdo era “terrible”.
El presidente estadounidense afirmó que la ubicación de Diego García tiene valor estratégico y expresó su expectativa de que el Gobierno británico reconsidere el pacto. Mientras Trump hablaba, Burnham asintió y respondió: “Sí”.
La revisión británica busca compatibilizar la devolución de las islas Chagos a Mauricio con la continuidad de la base de Diego García, utilizada por Estados Unidos y el Reino Unido. Londres sostiene que debe acordar una fórmula con Washington porque la administración de Donald Trump rechaza el texto actual y considera que la instalación es un activo de seguridad nacional.
Burnham dijo a medios británicos que el Gobierno trabajará para alcanzar una salida sobre el archipiélago y que confía en lograrla junto con sus socios estadounidenses.
Streeting señaló a la BBC que la oposición de Trump “no es una novedad”, aunque sus nuevas declaraciones ofrecieron “absoluta claridad” sobre la posición de la Casa Blanca. “Tenemos que hacer más trabajo con nuestros aliados estadounidenses, con el presidente Trump y su administración, para llevar el acuerdo a un punto en el que podamos apoyarlo”, afirmó.
En otra entrevista con Times Radio, el secretario de Defensa rechazó aplazar la cuestión. “La estrategia del avestruz de esconder la cabeza en la arena y esperar que desaparezca no es una estrategia prudente” cuando está en juego “uno de los activos de seguridad nacional más sensibles que tenemos en cualquier parte del mundo”, declaró.
El anterior primer ministro, Keir Starmer, había defendido el acuerdo al sostener que los fallos internacionales ponían en duda la soberanía británica sobre el archipiélago y que un entendimiento con Mauricio garantizaría el funcionamiento de la base.








