Montreal, 21 agosto.- La alcaldesa de Montreal, Soraya Martínez Ferrada, anunció que la policía municipal comenzará a utilizar cámaras corporales y que la ciudad prepara una nueva normativa que permitirá sancionar los insultos y abusos verbales contra agentes y otros empleados municipales.

Martínez Ferrada presentó las medidas este viernes junto al jefe del Servicio de Policía de Montreal (SPVM), Fady Dagher, y el líder de la hermandad policial, en un anuncio que busca reforzar las herramientas de los funcionarios para desempeñar sus labores y mejorar la seguridad.

La futura ordenanza establecería que los agentes puedan imponer multas a personas que insulten o agredan verbalmente a policías u otros trabajadores municipales. La alcaldesa aclaró que la iniciativa no pretende limitar las críticas hacia los empleados públicos, sino establecer mecanismos para protegerlos frente a situaciones de abuso.

“Se trata de proteger a nuestros empleados municipales”, explicó Martínez Ferrada al defender la propuesta.

Montreal invertirá $40 millones en cámaras corporales

La implementación de cámaras corporales para la policía de Montreal forma parte de una inversión anunciada previamente por la administración municipal.

El primer presupuesto presentado por el equipo de Martínez Ferrada destinó 40 millones de dólares para financiar el despliegue de estos dispositivos entre los agentes.

Las cámaras buscan aportar mayor transparencia a las intervenciones policiales y proporcionar registros audiovisuales de los encuentros entre agentes y ciudadanos.

El anuncio se produce además pocos meses después de un escándalo registrado en una comisaría situada en un sector multicultural de Montreal. Las autoridades policiales desmantelaron una patrulla integrada por 16 agentes después de que surgieran acusaciones relacionadas con conductas delictivas y mala conducta policial.

También revisarán las prácticas de detención

La administración municipal anunció que las nuevas medidas no se limitarán al uso de cámaras.

Jim Beis, responsable de seguridad pública del comité ejecutivo de Montreal, señaló que la ciudad también revisará las prácticas de detención policial, como parte de una evaluación más amplia de las herramientas y procedimientos utilizados por los agentes.

Las autoridades municipales sostienen que el objetivo es encontrar un equilibrio entre la protección de los trabajadores públicos, la seguridad de los ciudadanos y la rendición de cuentas de la policía.

La propuesta sobre los insultos deberá avanzar ahora por el proceso municipal correspondiente antes de convertirse en una norma aplicable en Montreal.

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