Las Vegas, 17 ago.- El juicio contra Duane “Keffe D” Davis, acusado de haber organizado el asesinato del legendario rapero Tupac Shakur, comenzó este lunes en Las Vegas con los alegatos iniciales, dando paso a un proceso que podría prolongarse durante varias semanas y que busca esclarecer uno de los crímenes más conocidos y prolongados de la historia del hip-hop.

Davis, de 63 años, está acusado de asesinato con un arma mortal con la intención de promover, impulsar o ayudar a una pandilla criminal. Se declaró no culpable y, de ser condenado, podría enfrentar cadena perpetua.

El asesinato de Shakur ocurrió la noche del 7 de septiembre de 1996, cuando el rapero viajaba en un automóvil por Las Vegas y fue alcanzado por disparos efectuados desde otro vehículo. Murió seis días después, a los 25 años. Durante décadas, el caso permaneció sin una acusación formal hasta el arresto de Davis en 2023.

Un juicio seguido por familiares y admiradores

La apertura del proceso atrajo a familiares, amigos y seguidores de Shakur, algunos de los cuales viajaron desde distintos puntos de Estados Unidos para asistir a las audiencias.

Entre ellos estuvo Din Malone, quien tomó un autobús desde Denver y llegó con la intención de permanecer durante todo el juicio.

“Como hermano y como fan, sentí que él hablaba a través de su música”, afirmó Malone mientras esperaba para ingresar al tribunal.

La familia del artista también tiene previsto estar presente. Su hermanastro, Maurice “Mopreme” Shakur, reconoció que el proceso será doloroso para los familiares, pero consideró importante acompañar al rapero durante el juicio.

“Vamos a respaldar a Pac como siempre lo hemos hecho”, afirmó.

Shakur continúa siendo considerado uno de los artistas más influyentes de la historia del hip-hop. Fue nominado seis veces a los premios Grammy y entró póstumamente en el Salón de la Fama del Rock & Roll en 2017. También recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

La Fiscalía sostiene que Davis ordenó el ataque

Los fiscales no acusan a Davis de haber disparado directamente contra Shakur. Su argumento es que el acusado organizó el ataque como represalia después de que Shakur y miembros de su grupo golpearan al sobrino de Davis, Orlando Anderson, en el hotel MGM Grand pocas horas antes del tiroteo.

Según la acusación, los disparos fueron efectuados desde un Cadillac blanco en el que viajaban Davis y otras tres personas. Todos los demás ocupantes del vehículo han fallecido.

La Fiscalía considera especialmente relevantes las declaraciones que Davis realizó años después del asesinato. En 2008 habló con investigadores que también examinaban el asesinato del rapero The Notorious B.I.G., cuyo nombre real era Christopher Wallace.

En aquel momento, Davis tenía un acuerdo que impedía utilizar en su contra las declaraciones que hiciera sobre el asesinato de Shakur. Sin embargo, años después publicó el libro Compton Street Legend y concedió entrevistas en las que describió su presunta participación en los acontecimientos.

Esos testimonios contribuyeron a reactivar la investigación que finalmente desembocó en su procesamiento.

El fiscal Marc DiGiacomo sostuvo que, si Davis nunca hubiera publicado el libro, probablemente jamás habría sido acusado por el asesinato.

La defensa cuestiona el contenido del libro

El abogado defensor, Michael Sanft, argumenta que el libro fue escrito principalmente con fines comerciales y que contiene elementos de ficción.

La defensa también cuestiona cuánto del contenido fue realmente escrito o supervisado por Davis y cuánto corresponde al coautor Yusuf Jah, quien figura entre los posibles testigos del proceso.

Los fiscales reconocen que el libro contiene elementos sensacionalistas, pero sostienen que durante el juicio demostrarán cuáles de sus afirmaciones corresponden a hechos y cuáles fueron exageradas o inventadas.

La propia versión de Davis también ha generado contradicciones. Recientemente afirmó en una entrevista televisiva que no estuvo en el lugar del tiroteo, aunque en su libro aseguró que viajó desde Los Ángeles hasta Las Vegas para asistir al mismo combate de boxeo que había visto Shakur y describió acontecimientos relacionados con aquella noche.

Un caso que marcó la cultura del hip-hop

La muerte de Tupac Shakur conmocionó al mundo de la música y se convirtió durante décadas en uno de los grandes misterios sin resolver del hip-hop.

El rapero, conocido por canciones que abordaban la desigualdad, la violencia, la pobreza y las dificultades de la vida en las comunidades afroamericanas, desarrolló además una exitosa carrera como actor.

Su legado se ha mantenido vigente casi tres décadas después de su muerte, con homenajes, reconocimientos y nuevas producciones inspiradas en su figura.

La Fiscalía prevé llamar a declarar a entre 35 y 45 testigos, mientras que la defensa ha anunciado que presentará a un número mucho menor.

El proceso podría extenderse durante varias semanas y será seguido de cerca por una comunidad musical que lleva casi 30 años esperando respuestas sobre quién estuvo detrás del asesinato de uno de sus mayores íconos.

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