Bogotá, 17 Agosto.- El ministro de Vivienda de Colombia, Jaime Andrés Beltrán, enfrenta una creciente ola de críticas y pedidos de renuncia después de ser fotografiado junto a su esposa en un hotel de playa en Santa Marta, mientras el país continúa atendiendo las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 que dejó cerca de 300 muertos.
Beltrán, quien asumió el cargo el pasado 7 de agosto, fue visto durante el fin de semana en Santa Marta después de asistir a una boda. La información sobre su presencia en la ciudad fue difundida inicialmente por el portal Desigual y generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos, incluidos algunos aliados del Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
El ministro rechazó los pedidos de renuncia y aseguró que permanecerá en el cargo.
“Seguiré siendo ministro pero seguiré siendo padre y esposo, y eso es lo que hace grande a Colombia, las familias”, afirmó Beltrán en un mensaje publicado en redes sociales.
El funcionario sostuvo que su presencia en la playa correspondió a unas horas de descanso junto a su familia y defendió el trabajo realizado por su cartera desde el comienzo de la emergencia.
Críticas desde sectores de oposición y aliados del Gobierno
El viaje del ministro generó una fuerte reacción debido a la magnitud de la emergencia provocada por el terremoto ocurrido hace una semana.
Hasta ahora, el desastre ha dejado cerca de 300 fallecidos, además de 127.608 viviendas afectadas, 26.392 destruidas y 197 edificios colapsados, según los balances oficiales.
La representante a la Cámara Cathy Juvinao, de Alianza Verde, cuestionó duramente la decisión del ministro de trasladarse a Santa Marta durante la emergencia.
“Ni más ni menos que el ministro de Vivienda en plena tragedia”, expresó la congresista, quien consideró que su comportamiento debería llevarlo a abandonar el cargo.
También el senador Jota Pe Hernández, cercano al Gobierno, calificó de “indolente” a Beltrán por tomarse unos días de descanso mientras otros integrantes del Ejecutivo continúan concentrados en la atención de las zonas afectadas.
Desde el Centro Democrático, partido aliado del Gobierno, el senador Andrés Forero lamentó igualmente la situación y señaló que el comportamiento del ministro podría terminar afectando la imagen de la administración.
“Es una lástima que el desatino y la falta de criterio de un ministro empañe la gran gestión que ha hecho el Gobierno para atender la crisis del terremoto”, afirmó.
Beltrán defiende su actuación durante la emergencia
Frente a las críticas, el ministro de Vivienda aseguró que ha estado involucrado en la respuesta gubernamental desde las primeras horas posteriores al terremoto.
Según explicó, en cuestión de horas quedó definida una metodología para subsidiar los arriendos y servicios públicos de las personas que perdieron sus viviendas como consecuencia del desastre.
Beltrán también recordó que el mismo día del terremoto visitó los departamentos de Chocó y Valle del Cauca, dos de las regiones más afectadas, y posteriormente se desplazó a Risaralda y Caldas para evaluar los daños y coordinar las medidas de recuperación.
“Soy ministro de Vivienda, pero también soy un padre de familia presente, comprometido y sensible ante lo que está pasando en nuestro país”, afirmó.
El funcionario insistió en que su breve descanso familiar no significa que haya abandonado sus responsabilidades frente a la emergencia.
Un ministro con pocos días en el cargo
La polémica se produce apenas diez días después de que Beltrán asumiera como ministro de Vivienda.
El político, vinculado a iglesias evangélicas, fue elegido alcalde de Bucaramanga en 2023, aunque su elección fue anulada en 2025 por doble militancia.
Durante la pasada campaña presidencial se convirtió en uno de los dirigentes regionales más activos y cercanos a De la Espriella, quien posteriormente decidió incorporarlo a su gabinete.
Ahora, su gestión deberá enfrentar un nuevo escrutinio político.
La Cámara de Representantes citó a Beltrán para este martes a un debate de control político sobre las medidas adoptadas por el Ministerio de Vivienda para atender a los damnificados del terremoto.
La convocatoria había sido programada antes de que se conociera el viaje a Santa Marta, pero el episodio podría convertirse en uno de los principales temas de discusión durante la sesión.
Mientras continúa la emergencia y miles de familias permanecen sin vivienda, el ministro deberá responder no solo por las medidas adoptadas por su cartera, sino también por las críticas que ha generado su decisión de tomarse un descanso en medio de una de las mayores tragedias recientes de Colombia.








