Bogotá, 13 julio 2026.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, rechazó que su sucesor electo, Abelardo de la Espriella, realice su ceremonia de posesión en una instalación militar y recordó que la Constitución establece que el acto debe celebrarse ante el Congreso de la República en Bogotá.
La decisión fue anunciada por Petro a través de sus redes sociales, donde afirmó que, mientras permanezca en el cargo, ningún establecimiento militar podrá ser utilizado para la investidura presidencial.
“En servicio de mis facultades constitucionales y legales, ordeno que ningún establecimiento militar sirva para una posesión de un presidente de la República de Colombia”, escribió el mandatario.
La ceremonia está prevista para el próximo 7 de agosto, fecha tradicional del cambio de Gobierno en Colombia. De la Espriella, identificado con la derecha política, había solicitado al nuevo Congreso —que iniciará sesiones el 20 de julio— autorizar que el acto se trasladara a una guarnición militar, una propuesta vinculada a su discurso de respaldo a la fuerza pública.
Tensión política por el lugar de la posesión
El enfrentamiento entre ambos mandatarios refleja la fuerte tensión política durante la transición de poder. Petro, que no cuenta con mayoría propia en el Legislativo, cuestionó la posibilidad de utilizar instalaciones militares para un acto constitucional.
El presidente argumentó que las fuerzas militares y policiales permanecen bajo su mando hasta que el nuevo jefe de Estado jure oficialmente el cargo.
“Los cuarteles militares y policiales están bajo mis órdenes hasta el momento que el nuevo presidente jure”, afirmó Petro, al recordar que hasta ese instante continúa siendo el comandante supremo de las Fuerzas Armadas.
También señaló que los oficiales no deben rendir honores militares a un civil hasta que este asuma formalmente como comandante en jefe.
Debate jurídico y logístico
Expertos y juristas consideran que modificar el escenario tradicional de la posesión presidencial podría generar dificultades legales y operativas, especialmente por el traslado de los congresistas desde la sede legislativa hasta una instalación militar.
La Constitución colombiana establece que el presidente debe tomar juramento ante el Congreso, aunque existen precedentes de cambios en la ubicación del acto por circunstancias excepcionales.
Petro, además, aseguró que seguirá defendiendo la Constitución de 1991 hasta el último día de su mandato y cuestionó que los cuarteles militares sean utilizados para actividades políticas.
“En los cuarteles no se hacen leyes, se hacen acciones de seguridad y defensa del pueblo y su vida”, afirmó.
El mandatario también se refirió a la relación personal con su sucesor: “Que Abelardo no me dé la mano es más o menos un halago, pero obedezco las leyes de la Constitución de 1991”.








