El Cairo, 30 de junio de 2026.- Catar confirmó este martes la llegada a Doha de los enviados especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, aunque negó que esté prevista una reunión directa de alto nivel entre Estados Unidos e Irán en el contexto de las tensiones regionales.
El portavoz del Ministerio de Exteriores catarí, Majed al Ansari, explicó en su rueda de prensa semanal que ambos enviados “están en Doha para hablar con los mediadores” y evaluar el progreso de las negociaciones en curso, pero descartó cualquier contacto directo con la delegación iraní.
“Actualmente, no hay programada ninguna reunión de alto nivel y directa entre EE.UU. e Irán”, afirmó Al Ansari, quien subrayó que la misión estadounidense no tiene como objetivo mantener conversaciones con la parte iraní, sino trabajar con intermediarios diplomáticos.
Según el portavoz, las conversaciones en Doha abordarán distintos asuntos de interés regional, entre ellos el programa nuclear iraní y la situación del frágil alto el fuego en Líbano. Añadió que las negociaciones técnicas entre Washington y Teherán continúan activas a través de mediadores.
Las declaraciones llegan después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que se celebraría un encuentro entre representantes de ambos países en la capital catarí. Sin embargo, Irán ha negado esa posibilidad y ha insistido en que su delegación viaja a Doha únicamente para tratar la liberación de activos congelados.
Al Ansari también se refirió a los aproximadamente 6.000 millones de dólares en fondos iraníes bloqueados, señalando que aún no han sido transferidos a Teherán y que cualquier movimiento dependerá de avances concretos en las negociaciones entre ambas partes.
“El tema de los fondos congelados está directamente ligado al progreso del diálogo entre Washington y Teherán”, indicó.
El portavoz catarí destacó además la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles de la región, y señaló que la prioridad de Catar es garantizar la seguridad de la navegación en esa zona.
En ese sentido, informó de una coordinación con Omán para asegurar el paso de buques y la eliminación de posibles riesgos, en medio de debates sobre la seguridad marítima en el golfo Pérsico.
La situación se produce en un contexto de creciente tensión, tras recientes incidentes navales y ataques cruzados entre Irán y fuerzas estadounidenses en distintos puntos del Golfo, lo que ha reactivado la preocupación internacional por una posible escalada regional.








