Caracas/Washington, 24 junio 2026.- Un potente terremoto de magnitud 7,5 sacudió este miércoles el Caribe venezolano, provocando el colapso de varios edificios en Caracas, daños materiales de consideración y cortes de electricidad en amplias zonas del país, según informaron autoridades y organismos internacionales.
El evento sísmico estuvo precedido por un primer movimiento telúrico inicialmente estimado en magnitud 7,2. Sin embargo, tras el análisis de los registros, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y el sistema oficial de alerta de tsunamis determinaron que ambos movimientos formaron parte de un denominado “doblete sísmico”, fenómeno en el que dos fuertes terremotos ocurren con apenas segundos de diferencia en la misma región.
De acuerdo con los datos preliminares, el primer sismo se registró cerca de la localidad de San Felipe, en el estado Yaracuy, a una profundidad aproximada de 21,9 kilómetros. Apenas 39 segundos después se produjo un segundo movimiento de magnitud 7,5 en las cercanías de Yumare, también en Yaracuy, considerado posteriormente como el evento principal.
Los efectos del terremoto se sintieron con fuerza en la capital venezolana. En la plaza Altamira, ubicada en el municipio Chacao, dos edificios colapsaron completamente, mientras equipos de Protección Civil y cuerpos policiales iniciaron labores de búsqueda y rescate entre los escombros.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han confirmado cifras oficiales de fallecidos ni heridos, aunque continúan las evaluaciones en las zonas afectadas.
Además de los derrumbes, numerosas edificaciones en Caracas presentaron grietas estructurales y daños significativos. Habitantes de sectores como Los Palos Grandes relataron momentos de pánico cuando el movimiento sísmico sacudió viviendas, oficinas y comercios.
“De repente comenzó a moverse todo de manera muy fuerte. Se cayeron objetos dentro de la casa y la gente salió inmediatamente a las calles”, relató una residente de la capital que fue sorprendida por el temblor mientras observaba el Mundial de fútbol.
El sismo también provocó interrupciones en el suministro eléctrico, fallas en las telecomunicaciones y la suspensión temporal de servicios de internet y telefonía móvil en distintas áreas de Caracas y otras regiones del país.
Tras el terremoto, el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió una advertencia preventiva para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses. No obstante, la alerta fue posteriormente cancelada tras evaluarse que no existía riesgo significativo para esas zonas.
En redes sociales comenzaron a circular numerosos videos que muestran objetos cayendo durante el movimiento sísmico, así como daños en edificios e infraestructuras en distintos puntos del territorio venezolano.
El último terremoto de características similares registrado en Venezuela ocurrió en agosto de 2018, cuando un sismo de magnitud 7,3 con epicentro en el estado Sucre fue percibido en varios países de América del Sur y el Caribe.
Las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles réplicas y continúan recopilando información sobre la magnitud de los daños ocasionados por uno de los eventos sísmicos más fuertes registrados en Venezuela durante los últimos años.








