WASHINGTON, 10 junio.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que las Fuerzas Armadas iraníes son “un completo desastre” y afirmó que gran parte de sus capacidades militares han quedado seriamente debilitadas, en medio de la mayor escalada entre Washington y Teherán desde la tregua alcanzada el pasado 8 de abril.

A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump sostuvo que Irán “solo habla y no actúa” y lanzó una dura advertencia al régimen iraní, al que acusó de haber desperdiciado la oportunidad de alcanzar un acuerdo diplomático favorable.

“Irán tardó demasiado en negociar un acuerdo que les habría beneficiado enormemente. Ahora tendrá que afrontar las consecuencias”, escribió el mandatario estadounidense, quien además aseguró que la Armada y la Fuerza Aérea iraníes han sufrido importantes pérdidas durante los recientes enfrentamientos.

El derribo de un helicóptero Apache desencadenó la crisis

La nueva escalada comenzó tras el derribo de un helicóptero AH-64 Apache estadounidense sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio mundial de petróleo. Aunque los dos pilotos lograron sobrevivir y fueron rescatados cerca de la costa de Omán, el incidente provocó una inmediata respuesta militar de Washington.

Según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las fuerzas estadounidenses lanzaron ataques contra sistemas de defensa aérea, radares y centros de control iraníes ubicados en las proximidades del estrecho de Ormuz.

El endurecimiento del discurso de Trump contrasta con las declaraciones realizadas apenas horas antes, cuando afirmó que las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz se encontraban en su “fase final” y que una solución diplomática podría concretarse en cuestión de días.

Irán acusa a Washington de sabotear la diplomacia

Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baqai, responsabilizó a Estados Unidos del fracaso de los esfuerzos diplomáticos.

“Washington está dañando el proceso diplomático con mensajes contradictorios, cambios constantes de posición y repetidas violaciones del alto el fuego”, afirmó el funcionario iraní.

Mientras tanto, la tensión militar se expandió por toda la región. Las fuerzas iraníes lanzaron misiles de largo alcance contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania y Bahréin, mientras que las autoridades kuwaitíes informaron de la interceptación de varios objetivos aéreos hostiles.

Los Guardianes de la Revolución aseguraron haber alcanzado varios objetivos militares en Jordania, aunque las autoridades jordanas afirmaron que sus sistemas de defensa interceptaron los proyectiles sin registrar víctimas ni daños significativos.

Rusia y China piden contención

La creciente confrontación ha generado preocupación internacional. Rusia expresó estar “extremadamente preocupada” por la nueva ronda de hostilidades, mientras que China instó a todas las partes a adoptar medidas concretas para reducir las tensiones y evitar una guerra regional de mayores proporciones.

El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, reiteró que Teherán responderá a cualquier ataque o amenaza contra sus intereses y recordó que los países del Golfo tienen la responsabilidad de impedir que sus territorios sean utilizados para operaciones militares contra Irán.

El bloqueo de Ormuz agrava la crisis energética mundial

Además de las consecuencias militares, el conflicto continúa impactando los mercados energéticos internacionales. El estrecho de Ormuz permanece parcialmente bloqueado desde el inicio de las hostilidades, afectando una porción significativa del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.

El director ejecutivo de Shell, Wael Sawan, calificó la situación como una de las mayores perturbaciones energéticas de la historia reciente y advirtió que la normalización del mercado podría tardar más de un año.

En paralelo, medios oficiales iraníes informaron que cerca de 20.000 personas en la ciudad portuaria de Sirik se han quedado sin acceso regular a agua potable después de que ataques estadounidenses alcanzaran infraestructuras de almacenamiento en la región.

La evolución del conflicto mantiene en alerta a los mercados internacionales y a la comunidad diplomática, mientras continúan los esfuerzos para evitar una confrontación directa de mayor alcance entre Estados Unidos e Irán.

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