París, 2 de junio de 2026.- Francia ha vivido la primavera más calurosa desde que existen registros meteorológicos en el país, iniciados en 1900, según informó este martes la agencia nacional Météo-France, en un balance que refuerza la preocupación por el impacto del cambio climático en Europa.
De acuerdo con los datos oficiales, la temperatura media entre marzo y mayo fue de 13,8 °C, lo que representa una anomalía de +1,7 °C respecto a la media histórica, superando así los registros anteriores de 2011 (+1,5 °C) y 2020 (+1,3 °C).
Una primavera marcada por el calor extremo
El organismo meteorológico francés señaló que este episodio térmico excepcional llega apenas días después de la primera ola de calor temprana del año, registrada entre el 21 y el 30 de mayo.
Este fenómeno estuvo asociado a una llamada “cúpula de calor”, una situación atmosférica en la que un sistema de alta presión atrapa el aire caliente sobre una región durante varios días, intensificando las temperaturas.
Según los expertos, este tipo de patrones meteorológicos se está volviendo más frecuente e intenso en el contexto del calentamiento global, afectando especialmente a Europa occidental.
Mayo, uno de los meses más calurosos registrados
El informe de Météo-France también destaca que el mes de mayo de 2026 fue el segundo más caluroso jamás registrado en el país, con una anomalía térmica de +2,0 °C, solo por detrás de mayo de 2022.
Este comportamiento refuerza la tendencia de incremento sostenido de las temperaturas en Francia durante la última década, con varios récords consecutivos en distintos periodos del año.
Déficit de lluvias y alerta por sequía
Además del aumento de temperaturas, la primavera de 2026 se ha caracterizado por un importante déficit de precipitaciones.
El informe indica que las lluvias estuvieron un 30 % por debajo de lo habitual, situando esta estación entre las diez más secas desde que existen registros.
En amplias zonas del país se contabilizaron cinco días menos de lluvia de lo normal, llegando incluso a un déficit de entre 10 y 15 días menos en regiones del centro-oeste y noreste.
Esta combinación de altas temperaturas y escasas precipitaciones incrementa el riesgo de sequía, afecta a la agricultura y genera presión sobre los recursos hídricos en varias regiones del país.
Un nuevo episodio en la tendencia climática europea
Los datos publicados por Météo-France se suman a una serie de episodios extremos que han afectado a Europa en los últimos años, consolidando la percepción de una aceleración de los efectos del cambio climático.
Las autoridades francesas advierten que este tipo de condiciones extremas podría convertirse en la norma si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global.
Mientras tanto, el país se prepara para un verano que, según las primeras previsiones, podría volver a situarse por encima de la media histórica.








