Ottawa, 1 de junio.- El líder del Partido Conservador, Pierre Poilievre, lanzó este lunes duras críticas contra el primer ministro Mark Carney, acusándolo de evitar rendir cuentas ante los canadienses luego de que nuevos datos económicos mostraran una nueva contracción de la economía de Canadá, alimentando el debate sobre una posible recesión.
Las declaraciones se produjeron después de que Statistics Canada informara el pasado viernes que el Producto Interno Bruto (PIB) real del país cayó un 0,1 % anualizado durante el primer trimestre de 2026. Se trata de la segunda contracción trimestral consecutiva registrada este año, una situación que algunos analistas consideran compatible con una recesión técnica.
Sin embargo, numerosos economistas han rechazado esa definición, argumentando que la desaceleración no presenta la profundidad ni el alcance suficientes para ser considerada una recesión en términos económicos tradicionales.
Durante una comparecencia ante la prensa en el Parlamento, Poilievre afirmó que la situación económica que enfrentan millones de canadienses es mucho más grave que una simple discusión técnica.
“Esta recesión no tiene nada de técnica”, aseguró el líder conservador, quien citó el aumento de las insolvencias personales, el crecimiento en la demanda de bancos de alimentos y las dificultades económicas de las familias como evidencia de un deterioro en la calidad de vida de los ciudadanos.
Poilievre también cuestionó la ausencia de Carney durante la sesión de preguntas en la Cámara de los Comunes, señalando que el primer ministro debería explicar por qué Canadá es, según sus palabras, la única economía del Grupo de los Siete (G7) que muestra señales de contracción.
“Uno esperaría que estuviera aquí para rendir cuentas y explicar su gestión económica, pero decidió no presentarse”, declaró.
Los conservadores han solicitado además un debate parlamentario de emergencia para confrontar las distintas visiones económicas entre el gobierno liberal y la oposición oficial.
Por su parte, la Oficina del Primer Ministro remitió las consultas de la prensa a John Fragos, secretario de prensa del ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, quien defendió la estrategia económica del gobierno.
Fragos atribuyó parte de la incertidumbre económica a factores externos, incluyendo los elevados aranceles impuestos por Estados Unidos y las tensiones geopolíticas internacionales.
“Los canadienses no necesitan teatro político. Necesitan un plan, y eso es exactamente lo que estamos ofreciendo mediante la diversificación comercial, el impulso de grandes proyectos de infraestructura, la inversión en trabajadores y la reducción de costos para las familias”, afirmó.
Poilievre rechazó estos argumentos y sostuvo que otras economías del G7 enfrentan desafíos similares, incluidos conflictos internacionales y presiones comerciales, sin haber entrado en una fase de contracción económica.
Asimismo, criticó a quienes descartan el término recesión, asegurando que muchos de esos análisis provienen de economistas cercanos al gobierno liberal.
No obstante, varios expertos económicos han defendido una visión más moderada. El economista jefe de Scotiabank, Derek Holt, calificó de exageradas las afirmaciones sobre una recesión y explicó que factores temporales, como un invierno particularmente severo y fluctuaciones comerciales relacionadas con los aranceles, han distorsionado las cifras recientes.
Holt destacó además que el fuerte incremento de las importaciones de oro durante el primer trimestre afectó negativamente el cálculo del PIB, sin reflejar necesariamente una debilidad estructural de la economía.
Según el economista, indicadores como el consumo interno continúan mostrando resiliencia y ya existen señales preliminares de recuperación económica durante el segundo trimestre.
El gobierno liberal también citó previsiones recientes del Fondo Monetario Internacional que proyectan que Canadá registrará una de las tasas de crecimiento más sólidas entre las economías del G7 durante este año y el próximo.
Fragos aseguró que la administración Carney continuará implementando medidas destinadas a mejorar la asequibilidad para las familias y fortalecer la competitividad económica del país.
El intercambio de acusaciones refleja la creciente batalla política sobre el rumbo de la economía canadiense, un tema que se perfila como uno de los principales puntos de confrontación entre liberales y conservadores durante los próximos meses.







