Ottawa, 1 de junio.- Una reciente encuesta encargada por el Gobierno de Canadá muestra que un creciente número de ciudadanos mantiene preocupaciones sobre los niveles de inmigración en Canadá, aunque la mayoría continúa valorando positivamente el impacto cultural de los recién llegados en la sociedad canadiense.

El estudio, realizado por la firma Phoenix Strategic Perspectives entre noviembre y diciembre de 2025, consultó a 2.500 personas en todo el país y reveló que el 47 % de los encuestados considera que Canadá está recibiendo demasiados inmigrantes, mientras que un 38 % opina que el número actual es adecuado para las necesidades del país.

Los resultados reflejan una ligera disminución de las preocupaciones en comparación con una encuesta gubernamental similar realizada a finales de 2024, cuando el 54 % de los participantes afirmaba que la cantidad de inmigrantes que llegaban al país era excesiva.

Cuando a los encuestados se les informó que el objetivo federal contempla la admisión de aproximadamente 380.000 nuevos residentes permanentes por año, equivalente a cerca del uno por ciento de la población canadiense, las opiniones se mostraron más divididas. Un 39 % consideró que esa cifra es demasiado elevada, mientras que un 43 % la calificó como apropiada.

Entre quienes expresaron preocupación por los niveles de inmigración, las principales razones estuvieron relacionadas con la crisis de vivienda, el aumento del costo de vida y las dificultades para acceder a empleos en un mercado laboral cada vez más competitivo. Aproximadamente un tercio de este grupo señaló que la falta de viviendas asequibles y la presión sobre los servicios públicos son factores determinantes en su percepción.

Sin embargo, la encuesta también puso de manifiesto que la diversidad continúa siendo uno de los valores más apreciados por la población canadiense. El 58 % de los participantes coincidió en que la llegada de personas provenientes de diferentes culturas fortalece y enriquece la identidad nacional, una cifra que demuestra que el respaldo al multiculturalismo sigue siendo significativo.

Los resultados llegan en un momento en que el Gobierno federal ha ajustado sus objetivos migratorios para responder a las preocupaciones sobre la capacidad de infraestructura, vivienda y servicios públicos, sin renunciar a la necesidad de atraer trabajadores y residentes que contribuyan al crecimiento económico y demográfico del país.

El debate sobre la política migratoria canadiense continúa ocupando un lugar central en la agenda pública, especialmente ante los desafíos relacionados con la vivienda, la inflación y la sostenibilidad de los servicios sociales en las principales ciudades del país.

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