Washington, 7 de mayo.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, desató en las últimas horas crecientes especulaciones sobre una eventual candidatura presidencial republicana para las elecciones de 2028, en una posible contienda interna frente al actual vicepresidente, JD Vance.
El renovado debate político surgió después de que Rubio encabezara el martes una rueda de prensa en la Casa Blanca en sustitución de la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, actualmente de baja por maternidad.
Durante la comparecencia, Rubio respondió preguntas sobre Irán, China, Venezuela y el Vaticano con un tono relajado, directo y con toques de humor, una actuación que recibió elogios dentro de sectores conservadores y disparó la tendencia #Rubio2028 en la red social X.
Horas después, Rubio compartió en redes sociales un video editado con música de estilo electoral en el que respondía sobre su visión para Estados Unidos.
“Queremos que Estados Unidos siga siendo un lugar donde cualquiera, sin importar de dónde venga, pueda lograr lo que se proponga”, afirmó Rubio en el video ampliamente difundido por figuras conservadoras, incluido el magnate tecnológico Elon Musk.
El secretario de Estado, de 54 años e hijo de inmigrantes cubanos, ya compitió en 2016 por la nominación republicana frente al actual presidente, Donald Trump, quien terminó imponiéndose antes de convertir a Rubio en uno de sus principales aliados políticos.
Aunque Trump no puede aspirar constitucionalmente a un tercer mandato en 2028, dentro del Partido Republicano crece la expectativa sobre quién heredará el liderazgo del movimiento conservador. Analistas consideran que Rubio ha ganado protagonismo político en los últimos meses gracias a su papel en temas internacionales y a su creciente exposición mediática.
Mientras Rubio ocupaba el centro de atención mediática en Washington, Vance participaba en actos de recaudación de fondos en Oklahoma para reforzar su influencia dentro del Partido Republicano.
Las diferencias entre ambos reflejan también dos corrientes distintas dentro del trumpismo. Vance representa una línea más nacionalista y menos intervencionista en política exterior, mientras Rubio mantiene posiciones más duras frente a países como Irán, China y Venezuela y defiende un papel más activo de Estados Unidos en el escenario internacional.
Pese al creciente ruido político, Rubio ha declarado públicamente que no buscaría la nominación presidencial si Vance decide competir, a quien considera un amigo cercano. Sin embargo, sectores conservadores y analistas políticos consideran que el secretario de Estado comienza a posicionarse como uno de los nombres más fuertes del Partido Republicano de cara a 2028.







