OTTAWA, 7 de mayo.- El Gobierno del primer ministro Mark Carney prepara una serie de enmiendas regulatorias para acelerar la aprobación y ejecución de grandes proyectos de recursos naturales en Canadá, incluidos oleoductos y obras energéticas estratégicas, según revelaron fuentes federales.
El anuncio oficial podría producirse antes de finalizar esta semana y contempla modificaciones al marco regulatorio federal para agilizar proyectos considerados clave para la economía canadiense. Las medidas formarían parte de la estrategia del Ejecutivo para reducir los tiempos de evaluación y facilitar nuevas inversiones en infraestructura energética y minera.
De acuerdo con las fuentes, el plan está alineado con la promesa del Gobierno de establecer un solo proceso de revisión por proyecto y fijar un plazo máximo de dos años para la aprobación de grandes iniciativas bajo jurisdicción federal.
Las reformas también buscarían simplificar la construcción de oleoductos, aunque manteniendo la obligación legal de consulta con las comunidades indígenas. Funcionarios federales consideran que el sector privado recibiría positivamente los cambios, mientras que organizaciones ambientalistas ya anticipan críticas por el posible debilitamiento de controles regulatorios.
“Estamos avanzando con rapidez, pero haciendo las cosas correctamente: en consulta con los socios indígenas, las provincias y las partes interesadas”, declaró Carney antes de una reunión de gabinete celebrada este jueves en Ottawa.
Por su parte, el líder del Gobierno en la Cámara de los Comunes, Steven MacKinnon, aseguró que la iniciativa no debería sorprender. “Hemos hablado desde el inicio del mandato del señor Carney sobre acelerar proyectos respetando los procesos y las consultas necesarias”, afirmó.
Las modificaciones regulatorias serían independientes del Proyecto de Ley C-5, una iniciativa legislativa que permitiría al Parlamento suspender ciertas regulaciones para acelerar proyectos considerados de interés nacional. En este caso, las nuevas medidas tendrían alcance general y afectarían a todos los proyectos federales, independientemente de si forman parte de una lista prioritaria.
El movimiento del Gobierno federal se produce además en medio de negociaciones con la provincia de Alberta para avanzar en un memorando de entendimiento firmado el año pasado, que contempla la construcción de un nuevo oleoducto hacia la costa oeste canadiense.
Fuentes cercanas a las conversaciones señalaron que Ottawa y Alberta muestran optimismo respecto a un posible acuerdo sobre uno de los principales puntos de conflicto: el ritmo de aumento del precio industrial del carbono.
La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, tiene previsto reunirse este viernes con Carney para continuar las conversaciones sobre energía, inversiones y competitividad económica.
El Gobierno canadiense sostiene que la aceleración de proyectos estratégicos es fundamental para fortalecer la economía nacional y reducir la dependencia comercial frente a las presiones económicas y arancelarias provenientes de Estados Unidos.








