Nueva York, 6 de mayo.- Celebridades del mundo del espectáculo, la moda y los negocios se dieron cita este lunes en una nueva edición de la Met Gala, un evento que este año estuvo marcado por la polémica inicial por su patrocinio vinculado al magnate Jeff Bezos, aunque finalmente transcurrió con normalidad y sin incidentes relevantes.
La gala, celebrada en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, reunió a unas 400 personalidades bajo el tema “La moda es arte”, convirtiendo la alfombra roja en un espectáculo de creatividad, teatralidad y lujo.
Entre los asistentes más destacados estuvieron Beyoncé, Rihanna, Madonna y el artista puertorriqueño Bad Bunny, además de figuras del deporte, el cine y la moda internacional.
Beyoncé protagonizó uno de los momentos más comentados al reaparecer en la gala tras una década de ausencia, acompañada de su familia y luciendo un elaborado diseño con elementos transparentes, una corona plateada y una extensa capa de plumas. Rihanna, por su parte, cerró la noche con su tradicional llegada tardía, con un estilismo inspirado en su natal Barbados.
Madonna ofreció una de las performances más llamativas al desfilar con una puesta en escena teatral que incluyó símbolos náuticos y figuras acompañantes, reforzando el carácter artístico del evento.
Bad Bunny sorprendió con una propuesta completamente conceptual al aparecer caracterizado como un anciano, en una interpretación que generó amplio debate en redes sociales sobre los límites de la moda y la performance.
La velada también contó con la presencia de figuras como Venus Williams, Eileen Gu y numerosas celebridades del cine y la televisión, quienes reinterpretaron el código de vestimenta con referencias al arte clásico, la pintura y la escultura.
Aunque en semanas previas se habían anunciado posibles protestas contra la gala, finalmente no se registraron incidentes relevantes, salvo un intento aislado de irrupción que fue rápidamente controlado por la seguridad del evento.
El evento mantuvo su tradicional estructura con actuaciones en vivo, desfiles en la escalinata del museo y la supervisión de la influyente editora Anna Wintour, considerada la principal arquitecta de la gala.
Una vez más, la Met Gala reafirmó su posición como uno de los eventos más influyentes del mundo de la moda, donde el espectáculo, la cultura pop y el arte se fusionan en una sola noche de alcance global.








