Lima, 1 abr.- El debate presidencial en Perú vivió este martes su momento más álgido con el enfrentamiento directo entre Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga, los dos candidatos mejor posicionados en las encuestas con 13 % y 11 % de intención de voto, respectivamente.
La líder de Fuerza Popular, hija del expresidente Alberto Fujimori, propuso un pacto de no agresión a su rival, al considerar que el verdadero adversario es la izquierda. “No he venido a pelear con usted”, afirmó, sugiriendo una posible coincidencia en una segunda vuelta.
Sin embargo, López Aliaga rechazó la propuesta y arremetió contra Fujimori, acusándola de no asumir responsabilidades políticas: “Usted tuvo la mayoría absoluta en el Congreso para hacer reformas y no la porquería que tenemos ahora”.
El enfrentamiento se intensificó con la intervención de otros candidatos. Marisol Pérez Tello, aspirante centrista, criticó duramente a ambos líderes y los responsabilizó de la crisis política del país, mientras que López Aliaga acusó a Fujimori de vínculos con el escándalo de corrupción de Odebrecht.
Por su parte, el izquierdista Roberto Sánchez, quien reivindica al exmandatario Pedro Castillo, elevó el tono del debate con ataques directos, calificando a Fujimori y López Aliaga con términos ofensivos en quechua y prometiendo reformas profundas, incluida la liberación de Castillo.
También hubo momentos de alta tensión cuando candidatos como Mesías Guevara recordaron el autogolpe de 1992, mientras otros aspirantes denunciaron corrupción y cuestionaron la legitimidad de sus rivales.
El debate forma parte de una maratónica serie de encuentros que reúne a 35 candidatos presidenciales durante seis días, en un contexto marcado por la fragmentación política y un elevado número de votantes indecisos de cara a las elecciones del 12 de abril.





