Toronto, 30 Mar.- Jesse Marsch, entrenador de la selección masculina de fútbol de Canadá, supervisaba este lunes una intensa sesión de entrenamiento bajo la lluvia, apenas dos días antes de su amistoso contra Islandia y 77 días antes del debut mundialista del equipo.
A sus 52 años, Marsch permaneció en el césped empapado mientras sus jugadores corrían en filas cerradas: defensores a un lado y atacantes al otro. A pesar de que un refugio seco y cálido los llamaba, el entrenador optó por mantenerlos al aire libre, buscando forjar disciplina y resistencia.
Entre los futbolistas destacaba Ali Ahmed, quien tras críticas de Marsch en la Copa América 2024 logró consolidar un puesto en el once titular y fichar por el Norwich, en la Championship inglesa. También estaba Ismael Koné, el mediocampista talentoso y controversial, quien tras un enfrentamiento con Marsch no fue castigado, sino incluido en el once inicial, demostrando la confianza del técnico en su potencial.
La sesión también incluyó a novatos como Bim Pepple, delantero de 23 años, que debutaba en el equipo nacional junto a otros reclutas como Alfie Jones, Promise David, Marcelo Flores y Tani Oluwaseyi. Al inicio, todos mostraban nervios y esfuerzo por adaptarse. “¡Oh, Dios mío! Increíble”, dijo Pepple al incorporarse al campamento.
Durante el entrenamiento, Marsch no se conformaba con ejercicios básicos. “¡Calidad! Energía. Nada de pases flojos”, gritaba, buscando que cada jugador aprovechara la oportunidad para mejorar técnica, actitud y cohesión antes de los compromisos internacionales.
Este enfoque refleja la filosofía de Marsch: fortalecer la confianza de los jugadores y moldear un equipo competitivo que pueda representar a Canadá con intensidad y disciplina en la Copa del Mundo.







