Lima, 10 Marzo — La escasez de combustibles en Perú cumple nueve días sin señales de solución, afectando principalmente a gasolinas y diésel, informó Carlos Puente, director de la Asociación de Grifos y Estaciones de Servicio del Perú (Agesp). La crisis comenzó tras la restricción en el ducto de Camisea notificada por Cálidda el 2 de marzo y se suma a problemas previos que datan de diciembre de 2025.

Puente explicó que, aunque la reparación del ducto podría normalizar el suministro de GLP y gas natural, la escasez de gasolinas y diésel es más compleja y podría prolongarse por varias semanas. El giro de los camiones cisterna hacia el transporte de combustibles líquidos ha generado un cuello de botella en las estaciones de servicio, provocando largas filas y aumento de precios.

Posible aumento del precio del galón

El director de Agesp alertó que, de no implementarse medidas inmediatas, el precio del galón de gasohol podría alcanzar los 30 soles. La asociación propone que el Gobierno active a Petroperú, la petrolera estatal, para importar directamente combustibles y garantizar el abastecimiento mediante fideicomisos con grandes traders internacionales como Trafigura y Glencore.

Mercado concentrado y limitada capacidad logística

Actualmente, el mercado peruano de combustibles está controlado principalmente por Petroperú y Repsol (Refinería La Pampilla), junto con apenas tres o cuatro importadores privados, insuficientes para cubrir la demanda nacional. La saturación logística y la capacidad limitada de despacho impiden una respuesta rápida ante emergencias, advirtió Puente.

Impacto en estaciones y consumidores

El precio de los combustibles es fijado por refinerías e importadores, mientras que las estaciones agregan solo su margen comercial. Las interrupciones en el suministro generan pérdidas inmediatas para los grifos y afectan directamente a conductores y negocios que dependen del transporte. Durante la crisis, GLP y GNV presentan reposiciones limitadas, mientras que gasolinas y diésel también enfrentan inventarios reducidos que cubren solo entre dos y tres días de demanda urbana.

A la fecha, más de 5.500 estaciones de servicio operan en Perú, de las cuales aproximadamente 2.000 están en Lima, incluyendo marcas como Primax, Repsol, Energigas, Ecopetrol, Gesa y Petrored. La situación requiere intervención inmediata del Gobierno para evitar un desabastecimiento prolongado y efectos económicos más severos.

Publicidad