Redacción Internacional, 9 de marzo.- La Asamblea de Expertos de Irán designó al ayatolá Seyed Mojtaba Hosseini Jameneí como nuevo líder supremo de la República Islámica, convirtiéndose en el tercer dirigente que ocupa el máximo cargo político y religioso del país desde la Revolución Islámica de 1979.
La decisión fue anunciada tras una sesión extraordinaria del órgano clerical encargado constitucionalmente de elegir al líder supremo. En un comunicado, la Asamblea indicó que la votación fue adoptada de manera decisiva con el objetivo de evitar que el país quedara sin liderazgo en medio de la actual situación política.
Según el texto, los miembros del organismo señalaron que la elección se realizó tras amplias deliberaciones y en cumplimiento de las facultades establecidas en la Constitución iraní. Asimismo, afirmaron que el nuevo liderazgo debe convertirse en un símbolo de consenso nacional en un momento en el que el país requiere unidad y cohesión interna.
La Asamblea de Expertos está compuesta por 88 clérigos elegidos mediante votación y tiene entre sus principales responsabilidades supervisar y designar al líder supremo del país. Horas antes del anuncio oficial, algunos de sus integrantes ya habían adelantado que la elección del nuevo dirigente había sido completada, aunque sin revelar su identidad.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní expresó públicamente su lealtad al nuevo líder supremo. En un comunicado, el cuerpo militar afirmó que obedecerá plenamente las órdenes de Jameneí y reiteró su compromiso con la defensa del sistema político de la República Islámica.
La organización militar, considerada una de las instituciones más poderosas del país, aseguró que actuará como “soldado y brazo del liderazgo” y que está preparada para cumplir con las directrices del nuevo jefe del Estado.
Con este nombramiento, Mojtaba Jameneí sucede en el cargo a su padre, el ayatolá Ali Jameneí, quien había ejercido como líder supremo durante más de tres décadas. Antes de ellos, el puesto fue ocupado por el fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruholá Jomeiní.
La designación marca el inicio de una nueva etapa política en Irán, mientras las autoridades llaman a mantener la unidad frente a los desafíos internos y externos que enfrenta el país.








