Nueva York, 5 feb.- El empresario colombiano Álex Saab y el dueño del canal venezolano Globovisión, Raúl Gorrín, ambos cercanos al depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, fueron detenidos e interrogados por agentes venezolanos en Caracas, según informaron cinco fuentes venezolanas y un funcionario estadounidense al The New York Times. Los dos empresarios enfrentan cargos por lavado de dinero en Estados Unidos, en un episodio que refleja el creciente nivel de cooperación entre Washington y Caracas tras la orden de arresto contra Maduro emitida por la Administración de Donald Trump.
De acuerdo con dos de las fuentes citadas, la detención de Saab y Gorrín se produjo durante la noche del martes al miércoles en la capital venezolana. Las autoridades estadounidenses estaban al tanto del operativo, lo que evidencia una coordinación inédita entre ambos países desde que Trump impulsara acciones judiciales directas contra el antiguo liderazgo chavista.
Sin embargo, el estatus legal de ambos empresarios sigue siendo confuso. El New York Times señala que un representante de Raúl Gorrín aseguró que el empresario fue liberado el miércoles por la noche, mientras que el abogado de Álex Saab, Luigi Giuliano, negó categóricamente que su defendido estuviera detenido.
Las versiones contradictorias se multiplicaron a lo largo del miércoles. Medios colombianos informaron sobre el arresto de Saab, y Caracol Radio, citando supuestas fuentes de inteligencia estadounidenses, afirmó que el empresario habría sido capturado en Venezuela para su extradición a Estados Unidos en una operación conjunta con el FBI. Consultado por la prensa, el Buró Federal de Investigaciones evitó confirmar o desmentir la información y se limitó a responder con un “sin comentarios”.
Desde Caracas, la Fiscalía venezolana indicó que “no hay confirmación de esa información”, mientras que fuentes diplomáticas colombianas afirmaron que la embajada en el país no estaba en condiciones de verificar los hechos. Incluso el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, aseguró no tener información sobre una eventual detención, tras ser consultado por periodistas al término de una reunión de diálogo con sectores opositores.
Un activista chavista vinculado al movimiento ‘Free Alex Saab’, Pedro Carvajalino, también negó la captura del empresario colombiano. “Es falsa la información (…) acabo de hablar con él”, afirmó en un mensaje difundido en redes sociales. Paralelamente, la esposa de Saab, Camilla Fabri, apareció públicamente encabezando un acto oficial en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, donde recibió un vuelo con migrantes venezolanos procedentes de Estados Unidos, según imágenes difundidas por Globovisión.
Álex Saab, considerado durante años uno de los hombres con mayor poder dentro del aparato económico del chavismo, fue detenido en Cabo Verde y extraditado a Estados Unidos en 2020, acusado de conspiración para lavado de dinero y de actuar como testaferro del Gobierno venezolano. Tras recibir un perdón presidencial de Joe Biden, fue liberado, pero en 2024 la justicia estadounidense volvió a presentar cargos en su contra. Ese mismo año, Saab fue nombrado ministro de Industrias y Producción Nacional, cargo del que fue retirado en enero por la presidenta interina Delcy Rodríguez.
La situación de Saab y Gorrín marca el primer gran revés legal para aliados cercanos a Maduro desde que el nuevo Gobierno venezolano, encabezado por Delcy Rodríguez, comenzó a colaborar activamente con la Administración Trump. En pocas semanas, el Ejecutivo interino ha impulsado reformas a la ley petrolera para atraer inversión estadounidense, ha anunciado una amnistía general para presos encarcelados desde 1999 y ha propuesto transformar el Helicoide, símbolo de la represión chavista, en un centro social.
La presunta detención de Álex Saab y Raúl Gorrín, aun rodeada de versiones contradictorias, subraya un cambio profundo en el tablero político y judicial venezolano, con consecuencias directas para quienes durante años fueron pilares financieros del poder chavista.








