Adamuz (Córdoba), 19 enero.- España vive una de las mayores tragedias ferroviarias de los últimos años tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en el municipio cordobés de Adamuz, que ha dejado 39 víctimas mortales y 73 personas heridas, 24 de ellas en estado grave, incluidos cuatro menores.
El siniestro ocurrió pasadas las 19:30 horas, cuando un tren Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid descarriló en un tramo de vía recta a la entrada de Adamuz. Dos de sus vagones volcaron e invadieron el sentido contrario, provocando que un tren Alvia procedente de Madrid con destino Huelva realizara una frenada de emergencia y acabara también descarrilando.
Los dos primeros vagones del Alvia, en los que viajaban 53 personas, cayeron por un terraplén de cuatro metros, concentrando el mayor número de víctimas mortales y heridos. Entre los fallecidos se encuentra el maquinista del Alvia, de 27 años.
Un accidente sin precedentes en un tramo renovado
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, calificó el accidente como “tremendamente extraño”, subrayando que se produjo en una recta, con una vía recientemente renovada y un tren prácticamente nuevo. “Es difícil entender cómo se produce un accidente de estas características en estas condiciones”, afirmó desde el centro de emergencias de la estación de Atocha.
Por el momento, las causas del descarrilamiento siguen sin esclarecerse. Las primeras llamadas al servicio de emergencias se recibieron a las 19:50 horas, activándose de inmediato un amplio dispositivo de rescate.
Investigación en marcha
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha asumido la dirección técnica de las pesquisas. Este organismo independiente inspecciona de forma exhaustiva el tramo afectado para determinar posibles fallos técnicos, humanos o estructurales. La investigación se enmarca en el nuevo modelo unificado de análisis de accidentes aprobado en 2024 bajo una Autoridad Administrativa Independiente.
Respuesta sanitaria y emergencia sin precedentes
Todos los heridos fueron trasladados a seis hospitales de la zona. El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba activó su plan de catástrofes, reorganizando urgencias y suspendiendo la actividad programada. Además, se instalaron hospitales de campaña y se desplegaron equipos de asistencia psicológica en Córdoba, Madrid, Sevilla y Huelva.
El operativo incluyó más de cuatro UVI móviles, ambulancias medicalizadas, unidades del 061, dotaciones de Cruz Roja y la movilización de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con 40 efectivos y 15 vehículos.
La solidaridad ciudadana fue clave: vecinos de Adamuz ofrecieron viviendas, mantas y agua a los afectados, según confirmaron autoridades municipales.
Circulación ferroviaria suspendida
Adif suspendió todas las conexiones de Alta Velocidad entre Madrid y Andalucía (Málaga, Córdoba, Sevilla y Huelva) “hasta nuevo aviso”. Renfe habilitó cambios y anulaciones gratuitas para los pasajeros afectados. También se activaron teléfonos de atención a familiares: 900 10 10 20 (Adif) y 900 001 402 (Iryo).
Testimonios de los supervivientes
Los relatos de los pasajeros reflejan el impacto del siniestro. “Pensé que era el fin”, declaró una viajera a la Cadena SER. Otros describieron cómo las maletas volaban, los asientos se desprendían y los vagones quedaban retorcidos tras el impacto.
Una pasajera relató que tuvo que romper una ventana para poder salir, mientras familiares aguardaban noticias en estaciones como Huelva y Madrid, en medio de la incertidumbre.
Reacciones y apoyo internacional
La tragedia provocó una ola de condolencias internacionales. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresaron su solidaridad con las víctimas. También lo hicieron la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, y líderes como Emmanuel Macron y Giorgia Meloni, quienes destacaron el trabajo de los equipos de emergencia.
España permanece en conmoción, mientras avanza la investigación para esclarecer las causas de un accidente que ha marcado un antes y un después en la seguridad ferroviaria del país.





