Redacción, 4 de noviembre.- Los candidatos de origen mexicano fueron de los grandes protagonistas de las elecciones intermedias de Estados Unidos del 3 de noviembre de 2026. Gina Hinojosa ganó la gubernatura de Texas y Xavier Becerra la de California. El cantante tejano Bobby Pulido obtuvo un escaño en la Cámara de Representantes. Todos son estadounidenses de ascendencia mexicana, no ciudadanos mexicanos.
La demócrata Gina Hinojosa derrotó al republicano Greg Abbott, quien buscaba un cuarto mandato consecutivo, y devolvió a los demócratas la gubernatura texana por primera vez desde 1995. Según datos de AP difundidos por CNBC, obtuvo más de 4.5 millones de votos, alrededor de 53% del conteo, cuando se había escrutado cerca de 82% de las casillas. Los porcentajes variaron conforme avanzó el cómputo.
Nació en McAllen, se crió en el Valle del Río Grande y se graduó de las escuelas públicas de Brownsville. Sus padres son de origen mexicano. Es la primera mujer latina en gobernar Texas.
Becerra es hijo de una inmigrante de Jalisco y de un padre nacido en Sacramento que creció en Tijuana. Fue congresista, fiscal general de California y secretario de Salud en el gobierno de Joe Biden. Derrotó al republicano Steve Hilton. Se convierte en el primer gobernador latino de California.
CNN proyectó que Bobby Pulido, cantante de origen tejano-mexicano y ganador de dos Latin Grammy, ganará el escaño del Distrito 15 de Texas. Telemundo también proyecta que desbancó a la republicana Mónica de la Cruz. Su campaña se desarrolló en el sur de Texas, donde los republicanos habían avanzado en 2024.
La elección de Juan Ciscomani en Arizona no aparecía como resuelta en las fuentes consultadas al cierre de esta nota.
El voto latino no fue exclusivo de los demócratas. Los republicanos María Elvira Salazar, Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart se reeligieron en Florida. Los resultados fueron muy distintos entre sí:
La encuesta de salida de NBC News mostró que James Talarico ganó 64% del voto latino en Texas. Talarico no es latino. Ese sector había girado hacia candidatos republicanos hace dos años y esta vez se inclinó hacia los demócratas. The Texas Tribune señaló que el costo de vida, la economía y la corrupción motivaron ese cambio.
El universo de latinos con posibilidad de votar alcanzó un récord de 39 millones. Antes de la elección, un análisis de UnidosUS identificó presencia significativa de votantes latinos en 12 de los 37 distritos competitivos que examinó, y una encuesta de Pew ubicaba en 51% el respaldo latino a candidatos demócratas a la Cámara, frente a 24% a republicanos.
Según las proyecciones, los demócratas recuperaron el Senado y la Cámara de Representantes, aprovechando la impopularidad histórica de Trump. Trump afirmó que no considera las derrotas de su partido un revés para su gobierno.








