Montreal, 29 de octubre.- Canadá y la Unión Europea (UE) buscarán profundizar su alianza política y económica a partir de una cumbre que comienza este jueves en Montreal, en un contexto de tensiones con Estados Unidos por los aranceles del presidente Donald Trump y la incertidumbre sobre las relaciones comerciales transatlánticas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, adelantó que ambas partes discutirán la posibilidad de convertir a Canadá en el primer miembro asociado del bloque comunitario.
Von der Leyen planteó la iniciativa el miércoles, después de su llegada a Montreal, donde sostuvo que las conversaciones permitirán explorar una nueva modalidad de vinculación entre Ottawa y Bruselas. La figura de miembro asociado no existe en los tratados de la UE y algunos países del bloque consiguieron que el término fuera eliminado de un comunicado conjunto previsto para la cumbre.
Pese a esas objeciones, la funcionaria europea insistió en la propuesta y afirmó que ambas partes comenzarán a discutir cómo convertir a Canadá en el primer país con ese estatus.
“Nuestra ambición es construir la asociación más estrecha que hayamos tenido con un país no europeo”, declaró Von der Leyen. También sostuvo: “Un nuevo capítulo de nuestra historia compartida comienza en Montreal”.
La iniciativa se enmarca en los esfuerzos de Canadá y la UE por fortalecer sus vínculos en un escenario marcado por las decisiones comerciales de Trump y sus cuestionamientos a socios tradicionales de Estados Unidos. Los aranceles estadounidenses afectaron sectores clave de la economía canadiense, mientras que las reiteradas amenazas del presidente de anexionar a su vecino del norte provocaron indignación en Canadá.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, defendió la necesidad de reducir la dependencia de Estados Unidos y advirtió sobre la falta de garantías en los compromisos asumidos por la administración de Trump. Según afirmó, el Gobierno estadounidense a veces firma acuerdos “con lápiz”, una expresión con la que cuestionó la confianza que puede depositarse en sus compromisos.
Antes de la cumbre, Carney sostuvo que Canadá y la UE buscan aprovechar sus fortalezas para responder a un escenario internacional más complejo. “El mundo es más peligroso y está más dividido. En respuesta, Canadá y la Unión Europea están aprovechando las fortalezas de cada uno”, afirmó el primer ministro, quien anticipó la construcción de “una alianza nueva y ambiciosa”.
La UE también afrontó aranceles estadounidenses y recibió críticas de Trump y de sus principales aliados contra dirigentes políticos europeos. En ese contexto, Von der Leyen señaló que el bloque pretende profundizar sus relaciones con socios considerados confiables.
“Parece natural empezar por Canadá”, afirmó la presidenta de la Comisión Europea.
Canadá y la UE ya cuentan con un acuerdo de libre comercio, aunque su aplicación todavía no es completa. Las autoridades canadienses señalaron que las empresas buscan nuevas oportunidades en Europa para compensar las pérdidas relacionadas con los aranceles estadounidenses.








