Ottawa, 29 de octubre.- El Gobierno federal de Canadá ha anunciado la implementación de un nuevo régimen de sanciones administrativas con multas que oscilan entre los 5.000 y los 1,5 millones de dólares para penalizar severamente a quienes ofrezcan consejos de inmigración falsos o ejerzan la consultoría sin contar con la debida licencia oficial. Esta drástica medida, oficializada por el Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC), busca blindar la integridad del sistema migratorio del país y proteger a miles de aspirantes vulnerables frente al flagelo de las estafas que se han multiplicado en los últimos años.
La medida responde a una creciente preocupación por el incremento de consultores no regulados, conocidos popularmente como «fantasmas», que operan tanto dentro como fuera de las fronteras canadienses. De acuerdo con la nueva normativa, las penalizaciones monetarias administrativas no requerirán necesariamente un proceso judicial penal prolongado, lo que permitirá a las autoridades actuar de manera más ágil y contundente contra los infractores. El monto exacto de las sanciones se determinará en función de la gravedad del engaño, el impacto económico causado a las víctimas y la reincidencia del supuesto asesor.
El departamento de inmigración enfatizó que el asesoramiento no autorizado no solo socava la confianza en las instituciones canadienses, sino que pone en riesgo inminente el estatus legal y el futuro de personas y familias enteras que buscan radicarse, estudiar o trabajar en el país. Hasta la fecha, el Colegio de Consultores de Inmigración y Ciudadanía gestionaba el control disciplinario de los profesionales autorizados, pero el Estado carecía de mecanismos punitivos de gran alcance económico para frenar a actores externos o intermediarios informales que operan impunemente.
Para la comunidad hispanoamericana, una de las de mayor crecimiento en el flujo de visas de estudio y permisos de trabajo hacia Canadá, la regulación representa una garantía crucial de protección jurídica. Diversas organizaciones de apoyo a inmigrantes en ciudades como Toronto, Montreal y Vancouver han valorado positivamente la iniciativa, recordando que un número significativo de recién llegados cae en redes de desinformación que prometen residencias garantizadas a cambio de cobros excesivos.
Con la entrada en vigor de estas multas disuasorias, Ottawa envía un mensaje contundente a nivel internacional sobre la importancia de utilizar únicamente canales oficiales y profesionales certificados. El IRCC ha reiterado su llamado a todos los postulantes para que verifiquen minuciosamente las credenciales de cualquier representante en los registros públicos antes de contratar sus servicios y denuncien cualquier irregularidad ante las autoridades competentes.







