Redacción, 22 de octubre.- Este miércoles 21 de octubre, una alerta de seguridad puso bajo la lupa a PHP, una tecnología que opera detrás de una parte amplia de los sitios web. El equipo que mantiene PHP publicó una actualización de emergencia para corregir dos fallas de seguridad. Esos errores podían permitir que un ciberdelincuente tomara el control de un sitio web sin contar con usuario ni contraseña.
El alcance del problema llevó a empresas, organismos públicos y administradores de plataformas a revisar sus sistemas o retirarlos de internet de forma preventiva.
La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) pidió actuar de inmediato. En un mensaje difundido por su cuenta NSA Cyber, recomendó que las organizaciones actualizaran los sistemas que usan PHP y advirtió que, si no podían instalar la corrección con rapidez, debían sacar los sitios de línea hasta reducir el riesgo. La agencia señaló que las fallas podían ofrecer una vía de acceso a los archivos o las bases de datos de los servidores afectados.
La preocupación también se reflejó en las búsquedas en Google. Los datos de Google Trends muestran que el interés mundial por PHP aumentó con fuerza entre el 21 y el 22 de octubre.
Entre las consultas en ascenso aparecieron términos vinculados con vulnerabilidades, fallas y parches del lenguaje, con mayor interés relativo en Japón, Países Bajos, Austria, Alemania y Suiza.
PHP es un lenguaje de programación que opera en servidores para generar y procesar el contenido de los sitios web antes de que aparezca en el navegador del usuario que lo visita. Su uso extendido convierte en crítica la alerta del 21 de octubre, cuando la PHP Foundation (organización sin fines de lucro creada para sostener el desarrollo, la seguridad y el mantenimiento de PHP) publicó parches de seguridad para dos fallas que permiten tomar el control de un servidor vulnerable sin contraseña ni inicio de sesión.
PHP no es una aplicación que el visitante descargue ni una página web en sí misma. Es una tecnología de código abierto que funciona del lado del servidor: recibe una solicitud, procesa la información necesaria y genera la respuesta que verá quien navega.
Su nombre significa PHP: Hypertext Preprocessor, una denominación técnica que puede traducirse como “preprocesador de hipertexto”. En términos sencillos, es un lenguaje que ayuda a construir páginas web dinámicas: aquellas que cambian según la información que consulta cada visitante.
Esa tarea está presente en sistemas de gestión de contenidos como WordPress, Joomla!, Drupal y Moodle, además de blogs, tiendas en línea, portales institucionales y plataformas educativas. Cuando una persona consulta un artículo o inicia un trámite, el servidor puede usar PHP para reunir los datos solicitados antes de mostrar la página.
PHP permite construir páginas que cambian según lo que pide cada visitante, como un producto en una tienda en línea o una entrada de Wikipedia. el lenguaje recopila el contenido pedido y lo presenta en el navegador.








