Redacción, 21 de octubre.- Rusia enviará este jueves un primer cargamento de 40.000 toneladas de diésel a Estados Unidos, en el marco de contratos que se encuentran en su etapa final de firma, según declaró el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak.
El buque partirá con destino al mercado estadounidense un día después del anuncio, de acuerdo con las declaraciones de Novak recogidas por TASS. El funcionario sostuvo que el embarque será el primero de una serie de suministros y que Moscú buscará atender la demanda estadounidense dentro de la capacidad de sus refinerías.
“Los siguientes lotes irán después”, señaló Novak. El viceprimer ministro vinculó las entregas a los entendimientos alcanzados entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump, quienes conversaron por teléfono el 9 de octubre sobre petróleo y derivados.
La agencia estatal rusa informó que los acuerdos comerciales entre compañías de ambos países ya atraviesan la fase final.
Novak indicó que Rusia no restablecerá de inmediato todo su volumen habitual de exportaciones de diésel. El ritmo dependerá de la producción disponible en las plantas de refinación, varias de las cuales han atravesado períodos de mantenimiento.
El Gobierno ruso prevé habilitar inicialmente 300.000 toneladas en octubre, 500.000 toneladas en noviembre y 1 millón de toneladas en diciembre. En una fase posterior, el objetivo sería elevar las entregas a 3 millones de toneladas mensuales, según las cifras comunicadas previamente por el funcionario.
La posibilidad de abastecer nuevamente a otros destinos hacia finales de año también estará condicionada por la disponibilidad adicional de combustible. “No estamos recuperando ahora el volumen total de exportaciones”, explicó Novak al referirse a la prioridad que tendrá la demanda estadounidense en el esquema inicial.
El acuerdo ocurre después de que Washington autorizara temporalmente ciertas operaciones vinculadas al diésel ruso. La licencia emitida por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos suspende la aplicación de restricciones para esos suministros hasta abril de 2027.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la semana pasada que Rusia suministraría más de 300.000 toneladas de diésel de forma inmediata, seguidas por 500.000 toneladas en noviembre y 1 millón de toneladas después de ese período. También afirmó que Moscú podría aportar otros 3 millones de toneladas en un plazo breve, sujeto al estado de las refinerías rusas.
El mandatario presentó el entendimiento como una medida para aliviar los precios del combustible, que han registrado presiones en el contexto de la guerra en Irán y de las tensiones en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, no se divulgaron los términos financieros, las empresas participantes ni la distribución precisa de los volúmenes entre Estados Unidos y otros mercados.








