Redacción, 16 de septiembre.- Keiko Fujimori aseguró durante el reconocimiento de Freddy López como nuevo comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP) que “El crimen ha declarado la guerra al Perú” y sostuvo que el Estado debe responder con mayor firmeza ante la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y las organizaciones criminales.
La dirigente prometió respaldo político y económico para López durante la ceremonia. Al dirigirse al nuevo jefe policial, afirmó: “Cuente usted con todo el respaldo político y económico de parte de nuestro Gobierno”.
Fujimori indicó que el Ejecutivo buscará dotar a los agentes de mejores herramientas, capacitación, tecnología, inteligencia y condiciones de trabajo. También planteó que el apoyo estatal estará acompañado por exigencias de conducta dentro de la institución.
Al hablar sobre la actuación de los efectivos, sostuvo que “no podemos permitir que actos individuales de corrupción manchen el uniforme ni debiliten la confianza de la población”. Añadió que se premiará la excelencia y que habrá medidas frente a “cualquier desviación”.
Por su parte, Freddy López Mendoza, quien asume desde hoy como nuevo comandante general de la Policía Nacional del Perú, planteó una hoja de ruta centrada en combatir la criminalidad organizada mediante inteligencia, investigación, control territorial y tecnología. Durante su ceremonia, el jefe policial sostuvo que la institución debe actualizar sus capacidades ante delitos como la extorsión, el sicariato, el secuestro y el robo agravado.
Durante su proclama, López Mendoza describió un escenario en el que las organizaciones criminales modificaron sus métodos y ampliaron sus recursos. “La criminalidad ha evolucionado, se ha organizado, utiliza nuevas tecnologías y diversifica sus métodos”, afirmó.
El jefe policial vinculó ese diagnóstico con la necesidad de revisar las capacidades institucionales. “La Policía Nacional del Perú no puede responder a los desafíos del presente con las herramientas del pasado”, señaló antes de plantear una institución “moderna, fortalecida y preparada para anticiparse al delito”.
El comandante general ubicó la prevención como uno de los dos componentes centrales de su gestión. Según explicó, la presencia policial deberá concentrarse en las zonas donde la población requiera una mayor protección.
López Mendoza aclaró que el refuerzo preventivo no se limitará a incrementar la presencia en las calles. La estrategia incorporará el análisis de patrones delictivos, el uso de tecnología y la coordinación con autoridades locales e instituciones vinculadas a la seguridad.
También planteó que toda persona que recurra a una dependencia policial en busca de ayuda reciba un trato adecuado. “Queremos que el respeto, el buen trato y la empatía sean parte de cada contacto entre nuestros policías y los ciudadanos”, expresó.








