Washington, 28 de agosto.- La jueza federal Deborah Boardman rechazó este viernes bloquear de forma inmediata la nueva orden impulsada por Donald Trump para restringir la ciudadanía por derecho de nacimiento en Estados Unidos, aunque habilitó un trámite acelerado para que los demandantes reformulen su presentación y vuelvan a pedir una suspensión.
En la audiencia, la magistrada cuestionó la base legal del decreto y dejó constancia de que, a su juicio, busca recortar excepciones “con un simple trazo de pluma”.
El planteo llegó a su despacho en Greenbelt, en el estado de Maryland, a través de una solicitud de orden de restricción temporal presentada por organizaciones que defienden los derechos de inmigrantes.
Boardman explicó que no podía conceder esa medida de urgencia porque la demanda, tal como estaba redactada, no mencionaba la directiva firmada este año, lo que impedía frenar su aplicación en ese tramo inicial del proceso.
Aun con esa negativa, la jueza autorizó a los grupos a complementar la queja y estableció un calendario abreviado para una nueva impugnación.
También citó, como parte de sus reparos, que el decreto “no tiene precedentes”.
La agencia Reuters informó que el nuevo texto fue emitido después de un revés judicial en la Corte Suprema.
El 30 de junio, el máximo tribunal descartó el primer intento de la administración Trump de limitar la ciudadanía automática para hijos de padres que no fueran ciudadanos estadounidenses ni residentes permanentes legales y esa decisión impactó en la estrategia del Ejecutivo.
De acuerdo con la misma agencia, la Corte Suprema analizó el intento anterior a la luz de la cláusula de ciudadanía de la 14ª Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
Ese punto quedó en el centro del debate: los demandantes lo invocan para sostener que la ciudadanía por nacimiento no puede ser restringida por orden ejecutiva, mientras que la Casa Blanca reformuló el texto para sostener su posición.








