Redaccion, 28 de agosto.- El rey Harald V de Noruega ha fallecido este viernes a los 89 años. El monarca, que llevaba ingresado desde el pasado 17 de agosto en el Hospital Nacional de Oslo, ha fallecido este 28 de agosto a los 89 años de edad, según ha informado en un comunicado la Casa Real noruega. En un principio, el rey ingresó en el hospital debido a una retención de líquidos relacionada con un tratamiento con cortisona. Sin embargo, su situación se complicó al detectarse una infección bacteriana en la sangre, además de la anemia hemolítica que padece.
En sus primeros días de ingreso, la evolución de Harald invitaba a un cierto optimismo. El monarca respondió al tratamiento con antibióticos y, el pasado 24 de agosto, la Casa Real aseguró que permanecía estable y sin cambios significativos. No obstante, en un giro de los acontecimientos, este jueves anunciaban a primera hora del día que su estado se había tornado “muy grave”.
La preocupación por la evolución de Harald se ha podido apreciar en la actividad pública de la Corona. El príncipe heredero Haakon y la reina Sonia optaban por cancelar sus compromisos oficiales para centrarse en el monarca y permanecer a su lado durante estas horas de incertidumbre. El Hospital Nacional de Oslo se ha convertido así en el principal punto de encuentro de la familia real, que se ha desplazado hasta allí de manera recurrente desde que el soberano ingresó.
Desde el comienzo de la hospitalización, las visitas de los familiares de Harald han sido constantes. Haakon y Mette-Marit han acudido en diferentes momentos al centro médico, mientras que la reina Sonia se ha mantenido especialmente cerca de su marido durante este delicado episodio.
El monarca también recibía la visita de otros miembros de la familia, entre ellos la princesa Ingrid Alexandra, el príncipe Sverre Magnus, la princesa Marta Luisa y la princesa Astrid, hermana mayor del soberano. También sus nietas, Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Tallulah Behn, se han acercado al hospital para acompañarle. Además, gran parte de la familia decidía desplazarse a Skaugum, la residencia de los príncipes herederos, para permanecer cerca de la capital.








