Redaccion, 28 de agosto.- La presencia de plataformas de streaming como agentes centrales en la producción de cine argentino es, para Ricardo Darín, una realidad ineludible. En conversación con Martín Fernández Cruz en El Observador 107.9, el actor valoró el fenómeno, especialmente tras su experiencia en la adaptación de El Eternauta.
Darín resaltó: “Gran parte de las realizaciones cinematográficas y audiovisuales se deben a la aparición de las plataformas, porque si no estaríamos en el horno. Todos lo sabemos.” Para el intérprete, la intervención de empresas como Netflix permitió sostener la industria en un momento crítico, aunque no disimula su anhelo de volver a producir obras con fondos propios. “Esperemos que en algún momento podamos volver a la vieja usanza de poder soñar con hacer películas, como dicen los haters, con la nuestra y no tener que depender de otros”.
El auge del streaming no solo transformó la dinámica de producción, sino también la naturaleza de los proyectos posibles. En el caso de El Eternauta, Darín atribuye la concreción del proyecto a la conjunción del compromiso de la productora K&S y el respaldo de la plataforma internacional. “Finalmente se produjo gracias a, creo yo, la intervención de una productora como K&S, que realmente se puso los pantalones y se la jugó, y a una plataforma, que, dicho sea de paso, es a quienes tenemos que agradecerles últimamente”. El actor reconoce que, en la actualidad, muchas obras solo ven la luz gracias a estos nuevos jugadores.
La historia de la adaptación de El Eternauta es extensa y compleja. Durante décadas, directores de renombre como Mignona, Aristarain y Lucrecia Martel intentaron abordar el desafío. La serie consiguió finalmente materializarse por la coincidencia de los nombres adecuados y el respaldo económico imprescindible. La historieta original, considerada de difícil traslación al audiovisual, invitó a soñar y a atreverse con una “locura” de gran escala.
La apuesta fue doble: por un lado, lograr una versión fiel y potente; por el otro, asumir el riesgo de una inversión considerable. La intervención de productoras nacionales y la llegada de plataformas globales permitieron salvar el abismo entre la ambición artística y las restricciones presupuestarias. Darín enfatizó el carácter “frondoso, rico, nutritivo” del proyecto, subrayando el esfuerzo colectivo detrás de la adaptación.
Uno de los efectos inesperados fue su capacidad para llegar a nuevas generaciones. Darín admitió con asombro que, antes de la serie, su reconocimiento en la calle estaba limitado a adultos: “Hasta El Eternauta, yo caminaba por la calle y por supuesto, la gente grande, los adultos y qué sé yo, sí, la gran mayoría me conoce, me saluda, me habla, me habla de alguna película, de alguna cosa. Pero no podías esperar que los chicos me conocieran”.
La emisión de la serie modificó radicalmente esa situación: ahora, incluso los más pequeños lo identifican por su papel.
El fenómeno está ligado, según el actor, a la atracción de los niños y adolescentes por historias heroicas y de fácil interpretación. El alcance de la serie entre el público joven fue inesperado y produjo satisfacción en el equipo creativo: “Estoy asombrado de lo que ocurrió con los chicos con El Eternauta. Es una cosa impresionante. Me llena de orgullo y de satisfacción porque no fue buscado, pero sí fue encontrado”.
La repercusión de la primera temporada elevó el nivel de exigencia para el equipo. La segunda entrega de El Eternauta se encuentra en plena etapa de escritura y revisión, con un objetivo claro: no defraudar a la audiencia. Darín comentó que el equipo trabaja intensamente en los guiones, afinando cada capítulo para asegurar que la calidad no decaiga respecto a la temporada inicial. “La expectativa que generó la primera temporada del Eternauta, de alguna manera, moralmente nos obliga a que, como mínimo, tenga la misma calidad”.
El actor reconoció que muchas continuaciones de series exitosas tienden a perder intensidad, en parte por motivaciones estrictamente comerciales. En este caso, el compromiso es distinto: el equipo busca responder a la emoción y el acompañamiento del público. Esta meta ha provocado una demora en la realización, pero Darín considera que la espera se justificará si el resultado final está a la altura. “Si todo sale como lo tenemos previsto, como lo estamos visualizando, habrá valido la pena esperar tanto tiempo, porque creo yo que va a ser de una factura extraordinaria”.








