Washington, 27 de agosto.- La magistrada federal Lauren Louis evalúa este jueves en Miami la solicitud de libertad bajo fianza de Andrew y Tristan Tate, quienes permanecen detenidos mientras enfrentan un proceso de extradición hacia el Reino Unido. Los hermanos, figuras mediáticas con cargos por violación y trata de personas, buscan aguardar en libertad el avance de las causas legales que pesan sobre ellos.
El tribunal estadounidense enfrenta un complejo escenario jurídico. La fiscalía federal insiste en mantener a los hermanos bajo custodia, al argumentar que existe una fuerte presunción contra la libertad en casos de extradición internacional, tal como detalló Reuters. Los representantes del Ministerio Público señalaron el riesgo de fuga, reforzado por el acceso de los acusados a múltiples pasaportes y su capacidad económica global.
Por su parte, la defensa sostiene que la altísima visibilidad pública de los hermanos convierte cualquier intento de fuga en una acción imposible. Los abogados presentaron una propuesta que incluye el pago de una fianza, la entrega de sus documentos de viaje y la aceptación de un sistema de vigilancia mediante monitoreo electrónico, según registros judiciales citados por NBC6.
La situación legal de los Tate resulta un fenómeno de múltiples jurisdicciones. Mientras aguardan la resolución en Florida, las autoridades británicas disponen de plazo hasta el 16 de septiembre para presentar ante el Departamento de Estado la documentación completa que sustenta la solicitud de extradición. Este proceso podría extenderse durante varios meses.
Los hermanos Tate, quienes poseen doble ciudadanía estadounidense y británica, arrastran una serie de causas penales y civiles que trascienden los límites de Estados Unidos. En Rumania, donde residieron durante años, enfrentan cargos por trata de personas, violación y explotación sexual. Aunque las autoridades rumanas levantaron recientemente la prohibición de viaje, los procesos judiciales en aquel país continúan activos, reportó la BBC.








