La Paz, 27 de agosto.- Casi diez días después del escándalo que involucra al asesor presidencial, Fernando Cerimedo, el mandatario boliviano Rodrigo Paz rompió el silencio en medio de la creciente presión política para que hiciera referencia al tema. A través de un video difundido este miércoles, el presidente negó un vínculo laboral con el consultor argentino y dijo que “jamás tuvo la autorización de presentar al Estado boliviano, a la Presidencia, al Gobierno” ni a su familia.

En la grabación — de 4:20 minutos y con 30 cortes de edición— el mandatario explicó que Cerimedo llegó al país para trabajar “con otros candidatos” y que se enroló en su campaña tras ganar la primera vuelta electoral.

Paz, que calificó a Cerimedo como “un estratega de reconocimiento mundial” por su trayectoria asesorando a Javier Milei y Jair Bolsonaro, entre otros, dijo que colaboró “al inicio del Gobierno”, pero que sus compromisos laborales en otros países le impidieron tener la constancia que se necesitaba para un “sólido formato de trabajo”.

El mandatario aclaró que nunca hubo un contrato y que todas las representaciones institucionales se hacen a través de los ministros, viceministros o delegados presidenciales. “No hay asesores principales”, señaló en referencia a las tarjetas de presentación que se encontraron en el domicilio allanado de Cerimedo en las que se presentaba como el “asesor principal” del presidente e incluía un correo electrónico oficial de contacto.

El mandatario evitó aclarar las acusaciones de corrupción que involucran a su familia, particularmente a su esposa María Elena Urquidi a quien calificó como una persona “intachable”.

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