San Salvador, 24 agosto.- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció este domingo que su Gobierno elevará la inversión anual en educación a más de 3.000 millones de dólares, una cifra que, según afirmó, representará más del 8 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
El mandatario hizo el anuncio ante unos 30.000 estudiantes del sistema público reunidos en el Estadio Nacional Jorge “Mágico” González, en San Salvador, donde aseguró que la inversión triplicará los recursos destinados por administraciones anteriores.
“Vamos a pasar a una inversión de más de 3.000 millones de dólares al año”, afirmó Bukele, quien destacó que el monto equivaldría a más del 8 % de la economía salvadoreña.
El presupuesto asignado actualmente a Educación asciende a unos 1.683 millones de dólares. De concretarse el incremento anunciado, Bukele aseguró que El Salvador pasaría a ser el país latinoamericano que destina una mayor proporción de su economía a este sector.
Becas para 50.000 estudiantes
Durante el acto, el presidente también anunció un programa de 50.000 becas universitarias financiado mediante un acuerdo de 100 millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Bukele explicó que el mecanismo busca garantizar la continuidad de las ayudas más allá de los cambios de Gobierno o de las modificaciones presupuestarias.
“Estas 50.000 becas son solo para este año; para el otro año vienen más y más”, afirmó, sin detallar cuánto representará el programa dentro del presupuesto educativo.
El Gobierno ya había anunciado en marzo de 2025 un programa de becas dirigido a jóvenes salvadoreños con buenos resultados académicos, formación completada y participación en actividades de servicio comunitario.
Bukele volvió a presentar estas iniciativas como la “mano blanda” de su Administración, en contraste con la política de seguridad que ha caracterizado su gestión.
Educación frente a la política de seguridad
El mandatario defendió la combinación de sus programas educativos con la estrategia de seguridad implementada desde marzo de 2022, cuando El Salvador declaró un régimen de excepción tras una ola de homicidios vinculada, según el Gobierno, a las pandillas.
“Tenemos una mano dura contra los malos, pero debemos tener una mano blanda y amiga y buena con los buenos”, sostuvo.
La política de seguridad de Bukele ha reducido drásticamente los homicidios, pero también ha sido objeto de fuertes críticas de organizaciones defensoras de los derechos humanos, que denuncian detenciones arbitrarias y abusos en las cárceles.
Según las cifras citadas en el informe original, unas 92.000 personas han sido detenidas bajo el régimen de excepción, mientras que el propio Gobierno ha reconocido posteriormente la liberación de miles de personas que habían sido encarceladas injustamente.
Organizaciones de derechos humanos han documentado además miles de denuncias de abusos y cientos de muertes de personas bajo custodia estatal.
Meta de aumentar la inversión educativa
El anuncio representa un fuerte incremento respecto al presupuesto educativo vigente y coloca la educación pública y las becas universitarias como uno de los principales ejes de la nueva etapa de Gobierno de Bukele.
El presidente no precisó, sin embargo, el calendario para alcanzar los más de 3.000 millones de dólares anuales ni explicó de qué partidas procederán los recursos adicionales.







