San Francisco, 28 julio 2026.- Los robotaxis autónomos de Waymo, empresa propiedad de Alphabet, matriz de Google, registran una tasa de accidentes considerablemente menor que los vehículos conducidos por personas, según un estudio del Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras (IIHS) que analizó datos de operaciones en varias ciudades estadounidenses.
La investigación, publicada esta semana, concluyó que los vehículos sin conductor de Waymo desplegados en San Francisco, Phoenix, Los Ángeles y Austin tuvieron entre 2021 y 2024 una tasa de 1,28 accidentes por cada millón de kilómetros recorridos, frente a 4,06 accidentes por millón de kilómetros registrados por conductores humanos en esas mismas zonas.
Según el informe, los robotaxis de Waymo fueron aproximadamente un 68 % menos propensos a sufrir accidentes que los vehículos manejados por personas.
Para elaborar el estudio, los investigadores combinaron información procedente de informes policiales, datos proporcionados por Waymo y bases de datos federales de seguridad vial. El análisis requirió un proceso de depuración de información que eliminó cerca de una cuarta parte de los incidentes registrados debido a duplicaciones u otros problemas de calidad de datos.
Menos accidentes y menor gravedad de los impactos
David Harkey, presidente del IIHS, señaló que los resultados muestran que los vehículos autónomos pueden ofrecer ventajas frente a algunos riesgos asociados a la conducción humana, como la fatiga, las distracciones o la conducción bajo los efectos de sustancias.
Sin embargo, advirtió que los sistemas actuales de recopilación de datos sobre accidentes todavía presentan limitaciones y no permiten una supervisión continua y completa del desempeño de los vehículos autónomos.
Además de presentar menos accidentes, los incidentes protagonizados por robotaxis de Waymo tienden a ser menos graves. Eric Teoh, director de servicios estadísticos del IIHS, explicó que las colisiones por alcance y los impactos frontales son menos frecuentes en comparación con los vehículos tradicionales.
Persisten dudas sobre la tecnología
Pese a los resultados positivos, algunos expertos mantienen reservas sobre la capacidad de los vehículos autónomos para enfrentarse a situaciones complejas del mundo real.
Videos difundidos ampliamente en redes sociales han mostrado vehículos Waymo enfrentando problemas como circular en zonas inundadas o detenerse cerca de vías de tren ligero, situaciones que han alimentado el debate sobre los límites actuales de esta tecnología.
Andrew Miller, autor del libro “The End of Driving”, considera que los vehículos autónomos todavía tienen dificultades para interpretar escenarios poco habituales.
“Pueden reconocer una señal de stop, pero pueden confundirse cuando un trabajador de construcción sostiene una señal de stop”, explicó.
Según Miller, la expansión masiva de los robotaxis no ocurrirá en el corto plazo y probablemente deberán continuar operando en áreas urbanas controladas durante varios años.
Expansión internacional y desafíos en Canadá
Waymo inició sus operaciones comerciales en Phoenix en 2020 y actualmente sus vehículos están presentes en 11 estados de Estados Unidos. La compañía también prepara su llegada a mercados internacionales como Reino Unido y Japón.
Los vehículos de Waymo están clasificados como nivel 4 de automatización, lo que significa que pueden operar sin intervención humana dentro de determinadas condiciones y zonas. El nivel 5, que permitiría una conducción completamente autónoma en cualquier escenario, todavía no existe.
La empresa también busca expandirse a Canadá, aunque enfrenta obstáculos regulatorios.
En Columbia Británica, las normas actuales prohíben la categoría de vehículos autónomos utilizada por Waymo. En Toronto, las autoridades han expresado preocupaciones relacionadas con el impacto laboral y la posibilidad de que estos servicios afecten a los trabajadores del transporte.
Otro desafío importante será demostrar que los vehículos autónomos pueden funcionar de forma segura en condiciones climáticas severas, especialmente durante los inviernos canadienses con nieve, hielo y baja visibilidad.
A pesar de las dudas pendientes, el estudio del IIHS representa uno de los análisis más favorables hasta ahora sobre la seguridad de los vehículos autónomos y refuerza la apuesta de la industria tecnológica por transformar el futuro del transporte.








