Montreal, 3 julio 2026.- La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia de la ONU, advirtió este viernes que el fenómeno climático de El Niño se está fortaleciendo rápidamente y podría alcanzar una intensidad “fuerte” entre julio y septiembre, lo que incrementará la probabilidad de eventos meteorológicos extremos a escala global.

Según el boletín climático estacional de la OMM, las condiciones del fenómeno ya están presentes en el Pacífico tropical y muestran señales de intensificación acelerada, con un nivel de alerta que lo sitúa en el rango 3 de una escala de 4.

El organismo internacional señaló que este episodio podría provocar olas de calor más intensas, sequías prolongadas, lluvias torrenciales e inundaciones, además de alteraciones significativas en los patrones de temperatura y precipitación en múltiples regiones del planeta.

“El Niño ya está presente y se espera que se intensifique rápidamente hasta alcanzar una alta intensidad”, indicó la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, en el comunicado oficial, subrayando que el fenómeno aumentará los riesgos climáticos en distintas partes del mundo.

El fenómeno de El Niño se produce de forma natural cada 2 a 7 años y se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental, lo que altera la circulación atmosférica global. Sus efectos pueden extenderse durante meses e incluso influir en las temperaturas del año siguiente.

La OMM advirtió además que los modelos climáticos internacionales muestran una alta coincidencia en sus proyecciones, lo que refuerza la confianza en que el episodio actual será significativo. En algunas zonas del Pacífico, las anomalías de temperatura podrían superar los 2 °C por encima de la media.

Entre los impactos regionales previstos, la agencia señala un aumento de lluvias en el Pacífico ecuatorial central y oriental, mientras que regiones como el sur de Asia, partes de Australia y zonas del Atlántico tropical podrían enfrentar condiciones más secas de lo habitual. En América, se anticipan contrastes, con mayor humedad en el suroeste de Estados Unidos y posibles déficits de lluvia en el Caribe y el noroeste de Sudamérica.

La OMM recordó que el último gran episodio de El Niño, entre 2023 y 2024, contribuyó a que esos años fueran los más cálidos registrados hasta la fecha, reforzando la preocupación sobre su impacto en el contexto del cambio climático global.

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