Seattle, 1 de julio de 2026. Bélgica selló una de las remontadas más emocionantes de la Copa Mundial de la FIFA 2026 al vencer 3-2 a Senegal en un dramático encuentro de los dieciseisavos de final, decidido con un penalti convertido por Youri Tielemans en el tiempo añadido de la prórroga.
El conjunto africano estuvo muy cerca de dar la sorpresa tras colocarse con una ventaja de dos goles gracias a las anotaciones de Habib Diarra e Ismaïla Sarr, que aprovecharon los espacios y pusieron contra las cuerdas a una selección belga que parecía encaminada a la eliminación.
Sin embargo, cuando el reloj marcaba los minutos finales del tiempo reglamentario, apareció la experiencia de la llamada «Generación Dorada» belga. El delantero Romelu Lukaku, que ingresó como suplente, descontó en el minuto 86 para devolver la esperanza a los europeos.
Apenas tres minutos después, Youri Tielemans igualó el marcador (2-2) y obligó a disputar una prórroga que mantuvo la intensidad y la incertidumbre hasta el último instante.
Cuando todo apuntaba a que el partido se definiría en la tanda de penales, Tielemans fue derribado dentro del área en los segundos finales del tiempo suplementario. Tras revisar la jugada mediante el sistema de videoarbitraje (VAR), el árbitro señaló la pena máxima.
El propio mediocampista asumió la responsabilidad desde los once metros y transformó el penalti con un disparo certero, desatando la celebración de Bélgica y sentenciando una remontada memorable por 3-2.
Con esta victoria, Bélgica asegura su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026, manteniendo vivas las aspiraciones de una generación de futbolistas que busca despedirse del torneo con una actuación histórica.








