Ciudad de Panamá, 23 de junio.- El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y el candidato ultraderechista colombiano Abelardo de la Espriella, quien lidera el conteo preliminar de la segunda vuelta presidencial en Colombia, acordaron este lunes establecer una alianza “extraordinaria” orientada a reforzar la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y a impulsar la cooperación económica y de inversiones entre ambos países.
El acercamiento se produjo durante una conversación telefónica en la que Mulino felicitó a De la Espriella por su victoria en el preconteo electoral, resultados que aún no han sido confirmados oficialmente por las autoridades electorales colombianas. El mandatario panameño afirmó que el desenlace electoral aporta “tranquilidad” a los países vecinos.
“Yo quiero impulsar esto desde un punto de vista más pragmático, empresarial, de negocios e inversión. Lo que más me mueve con Colombia es mucha interacción y mucha capacidad de diálogo”, señaló Mulino en un comunicado oficial, donde también subrayó el objetivo de “agrandar” la relación bilateral.
Por su parte, De la Espriella aseguró que, en caso de consolidarse su llegada al poder, su Gobierno actuará con rapidez para avanzar en acuerdos estratégicos en materia de seguridad, desarrollo económico y cooperación regional.
“Todo va a producirse de manera muy rápida, tendremos un Gobierno que resuelva los temas de desarrollo, seguridad y el porvenir de ambos países”, afirmó el candidato colombiano durante la conversación.
Entre los puntos abordados destaca el impulso a un proyecto de interconexión eléctrica entre Panamá y Colombia, una iniciativa estancada desde hace años que contempla una línea de aproximadamente 500 kilómetros y una capacidad de 400 megavatios. El proyecto es considerado clave para avanzar en la transición energética y la descarbonización en la región.
El anuncio se produce en medio de un ajustado proceso electoral en Colombia. Según el preconteo oficial, De la Espriella habría obtenido cerca de 12,9 millones de votos (49,66 %), frente a los 12,7 millones del candidato de izquierda Iván Cepeda (48,70 %), una diferencia de poco más de 200.000 sufragios.
Sin embargo, los resultados definitivos deberán ser validados por el escrutinio oficial en curso, en una de las elecciones más reñidas de la historia reciente del país.
Mientras tanto, el presidente electo preliminar colombiano ha comenzado a perfilar su futuro gabinete y su hoja de ruta de transición, en un contexto político marcado por la polarización y la expectativa regional sobre el rumbo que tomará su eventual administración.








