Santiago de Compostela, 22 junio.- La cantante estadounidense Katy Perry se convirtió en la gran protagonista del festival O Son do Camiño, celebrado en el Monte do Gozo, en Santiago de Compostela, tras protagonizar un espectáculo cargado de efectos visuales, guiños personales y un momento que se volvió viral: lanzarse al público dentro de una botella de plástico gigante durante su actuación ante más de 42.000 asistentes.
La artista, de 41 años, ofreció un concierto de más de hora y media en el que repasó algunos de sus mayores éxitos como “California Gurls”, “Dark Horse”, “E.T.”, “Hot N Cold” e “I Kissed a Girl”, además de presentar en directo su nuevo sencillo “Watch It Burn”, cuyo lanzamiento oficial está previsto para el 25 de junio. El show combinó pantallas interactivas, coreografías, efectos especiales y una puesta en escena completamente blanca.
Uno de los momentos más comentados de la noche llegó cuando Katy Perry, en pleno clímax del espectáculo, se introdujo en una estructura en forma de botella y se lanzó sobre el público, que respondió con una ovación masiva. La escena fue considerada el punto álgido de una actuación diseñada para sorprender de principio a fin.
Durante el concierto, la cantante también incluyó referencias a su etapa más reciente, marcada por su gira internacional y su vida personal. En una de las pantallas del escenario aparecían llamadas simuladas a antiguos contactos sentimentales como John Mayer, Russell Brand, Diplo y Orlando Bloom, aunque la artista solo “respondió” a la de “JPJT”, en alusión a Justin Trudeau, con quien mantiene una relación sentimental.
El espectáculo también incluyó referencias a su viaje espacial en la nave de Jeff Bezos, con astronautas en escena y una estética futurista que acompañó canciones como “Space Odyssey” y “Thinking of You”. En la recta final, Katy Perry cerró con su icónico tema “Fireworks”, rociando espuma sobre el público en un ambiente festivo.
Antes de abandonar el escenario, la artista incluso interactuó en castellano con los asistentes y mencionó su visita previa a Galicia y a la catedral de Santiago, reforzando la conexión con el público local en una de las citas musicales más multitudinarias del verano en España.








