Lima, 11 de junio de 2026. La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, recuperó este miércoles la delantera en el conteo oficial de la segunda vuelta electoral en Perú, superando por un margen mínimo al aspirante de izquierda Roberto Sánchez, en una de las contiendas más reñidas de la historia reciente del país andino.
Según los datos preliminares difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con más del 98 % de las actas procesadas, Fujimori alcanzaba el 50,001 % de los votos válidos, mientras que Sánchez obtenía 49,999 %, una diferencia de apenas unos 400 sufragios.
El vuelco en la tendencia se produjo gracias a la incorporación progresiva de los votos emitidos por ciudadanos peruanos residentes en el extranjero, tradicionalmente favorables a la candidata conservadora. Durante los primeros días posteriores a la elección, Sánchez había logrado mantener una ligera ventaja, pero el escrutinio de las actas internacionales terminó inclinando temporalmente la balanza a favor de Fujimori.
Máxima tensión política y llamado a la calma
Ante la extrema estrechez de los resultados, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) emitió un llamado a la calma y pidió a la ciudadanía esperar la conclusión del conteo oficial, así como la resolución de las actas observadas e impugnaciones pendientes.
La institución reaccionó después de que simpatizantes de Juntos por el Perú se concentraran frente a sus instalaciones en Lima para exigir el respeto a los resultados electorales y defender lo que consideran una victoria popular.
Roberto Sánchez defendió las movilizaciones pacíficas de sus seguidores y aseguró que la ciudadanía tiene derecho a manifestarse en defensa del voto.
Por su parte, Keiko Fujimori pidió prudencia y responsabilidad, insistiendo en que serán las autoridades electorales las encargadas de determinar oficialmente quién ocupará la presidencia durante los próximos cinco años.
Miles de actas aún pueden cambiar el resultado
Aunque Fujimori aparece ahora al frente, el resultado sigue lejos de estar definido. Permanecen pendientes de revisión numerosas actas observadas y votos procedentes del extranjero, además de diversos recursos que deberán ser resueltos por los organismos electorales.
Las autoridades estiman que la proclamación oficial del ganador podría producirse alrededor del 7 de julio, debido a la complejidad del sistema electoral peruano, que exige la verificación física de las actas nacionales e internacionales y la resolución de todas las impugnaciones antes de anunciar resultados definitivos.
El fantasma de 2021 vuelve a aparecer
La ajustada diferencia revive inevitablemente los recuerdos de las elecciones presidenciales de 2021, cuando Keiko Fujimori perdió frente a Pedro Castillo por aproximadamente 44.000 votos.
En aquella ocasión, la candidata denunció supuestas irregularidades y solicitó la anulación de miles de sufragios, aunque posteriormente no logró presentar pruebas concluyentes que sustentaran sus acusaciones.
Ahora, cinco años después, Fujimori vuelve a encontrarse en una elección extremadamente cerrada, aunque esta vez insiste en respetar el proceso institucional y esperar el resultado oficial.
Seguridad y economía marcaron la campaña
La inseguridad ciudadana, el crecimiento de las redes de extorsión y el avance del crimen organizado vinculado a la minería ilegal fueron algunos de los temas centrales de una campaña marcada por la polarización política.
El próximo presidente asumirá el cargo el 28 de julio de 2026 y gobernará Perú hasta 2031, enfrentando importantes desafíos económicos, sociales y de seguridad en un país que busca estabilidad tras años de crisis política e institucional.







