Madrid, 10 junio.- El sector joyero de la capital española ha expresado su creciente preocupación tras una oleada de atracos a establecimientos que ha dejado al menos seis robos en menos de un mes, el último de ellos ocurrido este mediodía en el distrito de Ciudad Lineal.
El gremio advierte de una situación que, según sus representantes, recuerda a los años más conflictivos del sector a comienzos de la década de 2000. “No es habitual, nos retrotrae a la época de plomo de inicio del milenio”, señaló Armando Rodríguez, secretario general del Gremio de Joyeros, Plateros y Relojeros de Madrid.
En el caso más reciente, la Policía Nacional de España detuvo a siete presuntos implicados en el atraco cometido en un establecimiento situado en el número 342 de la calle Alcalá, en Ciudad Lineal. Los arrestados habrían actuado disfrazados con hábito y sotana, según fuentes de la investigación.
Las autoridades analizan ahora si los detenidos podrían estar relacionados con otros robos recientes registrados en la capital, mientras que la Guardia Civil ha asumido la investigación de uno de los casos ocurridos en Torrelodones.
En las últimas semanas se han registrado incidentes similares en distintos puntos de la región, incluyendo Puente de Vallecas, el centro comercial La Vaguada, la calle Toledo y otras zonas de la Comunidad de Madrid, lo que ha incrementado la inquietud entre los comerciantes del sector.
Desde el gremio de joyeros se ha solicitado una reunión urgente con la Jefatura Superior de Policía de Madrid y con la Delegación del Gobierno para abordar la situación y reforzar la seguridad en este tipo de establecimientos.
Armando Rodríguez ha atribuido parte del incremento de estos delitos al elevado valor del oro y otros metales preciosos, así como a lo que considera una sensación de impunidad ante los delitos patrimoniales. “Por robar no se va a la cárcel, sino que quedan en libertad a la espera de juicio”, afirmó.
El representante del sector también destacó que los patrones de los robos presentan similitudes en cuanto a la violencia e intimidación empleada, aunque subrayó que, hasta el momento, no se han producido consecuencias más graves para las víctimas.
Las fuerzas de seguridad continúan investigando si existe una organización criminal detrás de esta serie de atracos que ha reactivado la preocupación en el sector joyero madrileño.








