Washington, 16 Dic.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes una orden ejecutiva que clasifica al fentanilo ilícito como un arma de destrucción masiva, en una decisión que busca reforzar la lucha contra la droga sintética responsable de decenas de miles de muertes anuales en el país.
“Hoy doy un paso más para proteger a los estadounidenses del flagelo del fentanilo mortal que está inundando nuestro país. Con esta orden ejecutiva histórica, clasificaremos formalmente el fentanilo como un arma de destrucción masiva, que es lo que realmente es”, afirmó Trump durante un acto celebrado en la Casa Blanca.
El mandatario comparó el impacto del fentanilo con el de un conflicto armado y aseguró que la magnitud de las muertes ha sido subestimada. “Si esto fuera una guerra, sería una de las peores guerras. En los últimos cinco o seis años han muerto entre 200.000 y 300.000 personas por año. Se habla de 100.000, que ya es mucha gente, pero la cifra es mucho mayor”, sostuvo.
Durante el evento, Trump mostró el documento firmado en el Despacho Oval, en el que se designa oficialmente al fentanilo ilícito como ADM, una medida sin precedentes en la política antidrogas estadounidense.
Cifras alarmantes por opioides sintéticos
De acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más de 250.000 personas murieron entre 2021 y 2023 por sobredosis relacionadas con opioides sintéticos, principalmente fentanilo, consolidándolo como una de las mayores crisis de salud pública en la historia reciente del país.
Trump anunció la firma de la orden durante una ceremonia de condecoración a militares por su labor en la frontera con México, y aseguró que el tráfico de fentanilo responde también a intereses hostiles contra Estados Unidos. “No cabe duda de que adversarios de EE.UU. están traficando fentanilo en parte porque quieren matar a estadounidenses”, afirmó.
El presidente republicano aseguró que su administración ha logrado una reducción del 50 % en el ingreso de fentanilo por la frontera, y sostuvo que China está colaborando estrechamente con Washington para disminuir el envío de la sustancia.
“Hemos reducido la cifra a un número mucho menor. No es satisfactorio todavía, pero pronto lo será”, concluyó Trump.








