Bogotá, 27 agosto.– Un magistrado del Tribunal Superior de Bogotá denegó este martes la apelación presentada por el expresidente colombiano Álvaro Uribe, en la que solicitaba la nulidad del caso en su contra por los presuntos delitos de soborno, fraude procesal y soborno en actuación penal.
El magistrado Manuel Antonio Merchán, durante la audiencia, indicó que el proceso continuará de manera inmediata, reafirmando la decisión del 24 de mayo de 2024, cuando un juez desestimó la petición de nulidad del proceso por parte de la defensa de Uribe, calificándola de «absolutamente improcedente». Merchán subrayó que contra esta decisión no cabe recurso alguno.
La Fiscalía colombiana acusa al exmandatario de haber incurrido en soborno y fraude procesal, marcando así un hito al convertirlo formalmente en acusado. El origen del caso se remonta a 2012, cuando Uribe, entonces senador, presentó una denuncia contra el congresista de izquierdas Iván Cepeda, acusándolo de manipulación de testigos. Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia no solo desestimó abrir una investigación contra Cepeda, sino que inició un proceso contra Uribe por la misma acusación.
El caso de soborno involucra supuestos pagos a testigos, entre ellos Carlos Enrique Vélez y Juan Guillermo Monsalve, quienes se encuentran recluidos en cárceles colombianas. Monsalve, exparamilitar, afirmó que fue objeto de una estrategia para persuadirlo de declarar en contra de Cepeda.
Uribe ha sostenido durante años que este caso tiene motivaciones políticas y carece de pruebas. En 2020, renunció a su escaño en el Senado para que su caso pasara de la Corte Suprema a la justicia ordinaria, donde la Fiscalía inicialmente consideró que no había pruebas suficientes para procesarlo. No obstante, tras varias solicitudes de preclusión del caso, la Fiscalía decidió finalmente acusar a Uribe, manteniendo viva una de las querellas legales más importantes de la historia reciente de Colombia.







