Redacción, 29 de octubre.- El accidente ferroviario de Urda, Toledo, deja hasta el momento 69 muertos y mantiene activas las líneas de contacto de varias embajadas, que continúan tras la pista de un número aún indeterminado de pasajeros extranjeros. Se trata de la segunda gran tragedia ferroviaria en menos de diez meses en España, y el propio ministro de Transportes, Óscar Puente, la califica de “inexplicable”.
El Gobierno sostiene la hipótesis del “error humano”, aunque los expertos coinciden en el desconcierto: separaban a un tren de otro 17 minutos y 25 kilómetros, margen que en teoría habría permitido evitarlo.
El Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación y Unión Europea, cifra en 42 los ciudadanos extranjeros afectados, procedentes de siete nacionalidades distintas, según información de Europa Press. De ellos, diez resultaron ilesos, siete sufrieron heridas y 24 permanecen en paradero desconocido, información sobre la que Exteriores ya ha solicitado datos a las embajadas correspondientes. Fuentes del ministerio precisan que mantienen comunicación permanente con todas las delegaciones diplomáticas implicadas.
Entre los fallecidos extranjeros figura una ciudadana argentina, según ha trasladado la Cancillería de ese país, que también reconoce varios heridos y a Agustín Randazzo, de 51 años, que viajaba en el coche 8 del AVE de Renfe y sigue en “paradero desconocido”. La embajada argentina en Madrid y los consulados del país en España prestan asistencia y mantienen contacto permanente con las familias afectadas.
Entre los desaparecidos figuran también una ciudadana canadiense llamada Sharona y su acompañante Alice, ciudadana estadounidense, según el relato de una familiar recogido por ABC. “Viajaba en el tren con la novia de mi primo, con mi primo y con mi tío. Los chicos están bien, pero de mi tía y de Alice, la novia de mi primo, que es estadounidense, por el momento no tenemos noticias”, cuenta la sobrina de la desaparecida al citado diario.
Las autoridades italianas han elevado la cifra inicial y señalan que viajaban nueve ciudadanos de esa nacionalidad residentes en España, de los que tres permanecen sin localizar. Cinco resultaron ilesos y se encuentran en buen estado, mientras que otro permanece ingresado por heridas. El ministro Antonio Tajani pidió la creación de una unidad de crisis en la embajada de su país para coordinarse con la Policía y las autoridades sanitarias españolas, y aseguró seguir la noticia “con profunda preocupación”.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, confirma que dos ciudadanos nipones figuran en la lista de pasajeros, sin que por el momento se haya precisado su estado, según información de Europa Press. Corea del Sur, por su parte, da cuenta de varios heridos entre sus nacionales; el presidente Lee Jae Myung señala que la embajada surcoreana envió a un cónsul hasta el lugar del siniestro para evaluar la situación y prestar asistencia consular, con apoyo para la atención médica y el eventual traslado de los afectados.
México confirma un ciudadano desaparecido y siete heridos leves, estos últimos ya dados de alta. La Secretaría de Relaciones Exteriores detalla que la embajada en Madrid activó el protocolo de protección consular desde el primer momento, y que el encargado de la sección consular presentó ante la Guardia Civil de Toledo el aviso correspondiente al desaparecido. La embajada filipina, por último, informa de un nacional herido de carácter leve, trasladado el miércoles a un hospital.
La Guardia Civil ha recibido ya 64 denuncias de personas allegadas a posibles víctimas, tanto españolas como extranjeras, y mantiene abiertas oficinas en Madrid, Sevilla, Córdoba y Toledo para la recogida de datos y muestras de ADN que faciliten la identificación de los desaparecidos.








