Redacción, 27 de octubre.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tildó de «vergonzosa» la salida del senador Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos tras ser derrotado en la segunda vuelta presidencial, recriminándole haber abandonado el país para evadir a las autoridades en medio de graves investigaciones judiciales por presunto lavado de dinero.
Durante un acto público en el que celebró su 81 cumpleaños, el mandatario izquierdista lamentó que el legislador ultraderechista no permaneciera en territorio nacional para rebatir las imputaciones que pesan en su contra. Lula recordó además la controversia previa durante la campaña, cuando ambos se desafiaron a levantar el secreto bancario y fiscal de sus familias, un compromiso que el presidente formalizó ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), mientras que su rival eludió cumplirlo. Asimismo, el jefe de Estado arremetió con dureza contra el clan Bolsonaro, acusándolos de priorizar sus alianzas en Washington antes que sus responsabilidades ante la justicia brasileña.
La marcha del senador se produjo en abierto desacato a una orden cautelar dictada por el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), que le prohibía abandonar el país y le daba un plazo de 24 horas para entregar sus pasaportes. Tras el vencimiento del plazo, la Policía Federal anuló de inmediato sus documentos de viaje. La causa contra el hijo del expresidente abarca presuntas operaciones ilícitas de blanqueo de capitales a través de casas de apuestas. Con este movimiento, Flávio sigue los pasos de su hermano Eduardo, instalado en Estados Unidos desde principios de año y sobre quien pesa una orden de detención firme tras ser condenado a más de cuatro años de prisión por coacción judicial.
El cruce fronterizo añade tensión diplomática y política entre Brasilia y Washington. Mientras el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó la emisión de visados para el senador y su familia, sectores vinculados al entorno conservador afirman que se evalúa una concesión de asilo político. Este convulso escenario estalla justo después de que Lula obtuviera la victoria en el balotaje del 25 de octubre con el 51,79% de los votos válidos, revirtiendo la ventaja que el bolsonarismo había conseguido en la primera vuelta y dejando a la oposición envuelta en graves causas penales.








