San salvador, 21 de septiembre.- El Centro de Confinamiento del Terrorismo de El Salvador (CECOT) se convirtió en el punto de partida de una expansión regional de proyectos penitenciarios de gran escala.
Desde su inauguración, en febrero de 2023, gobiernos de 10 países de América Latina propusieron construir 16 megacárceles, según un informe de Insight Crime.
La prisión salvadoreña, situada en Tecoluca, a unos 70 kilómetros de San Salvador, tiene capacidad para 40,000 reclusos, una cifra que supera la de los complejos penitenciarios previstos o ya operativos en el resto de la región. El CECOT fue construido en siete meses y pasó a ser una pieza central de la política de seguridad del presidente Nayib Bukele.
El Gobierno salvadoreño difundió imágenes de internos trasladados a grandes pabellones, bajo vigilancia de guardias armados, como parte de la estrategia comunicacional que acompañó al nuevo centro.
El mapa elaborado por Insight Crime muestra que el mayor proyecto fuera de El Salvador corresponde al Centro de Retención de Emergencia de Honduras, diseñado para 20,000 personas. La iniciativa fue anunciada durante la gestión de la entonces presidenta Xiomara Castro.
En Ecuador, el Gobierno de Daniel Noboa propuso un complejo penitenciario para 15,120 reclusos, cuyo nombre oficial aún no fue definido. El mandatario ecuatoriano respaldó de forma pública la comparación con el modelo salvadoreño cuando anunció sus planes de nuevas cárceles.
Noboa declaró un conflicto armado interno contra los grupos criminales en enero de 2024, en un contexto de aumento de la violencia vinculado a las rutas de la cocaína.
Una de las cárceles ecuatorianas ya funciona en la provincia de Santa Elena: el Centro de Privación de Libertad Santa Elena N.º 1, conocido como Cárcel del Encuentro, cuenta con capacidad para 800 internos de máxima seguridad y alto riesgo.
La segunda megacárcel en funcionamiento de la región es el Centro de Reinserción Social de Minga Guazú, en Alto Paraná, Paraguay. El establecimiento puede alojar a 1,300 presos de máxima seguridad y alto riesgo. Comenzó a recibir traslados masivos en agosto de 2025.
A diferencia de la escala salvadoreña, el centro paraguayo tiene una capacidad equivalente a poco más del 3% de los cupos disponibles en el CECOT. La comparación atraviesa buena parte de los proyectos regionales, cuyos tamaños son inferiores aunque sus gobiernos los presenten como megacárceles.








