Valencia, 6 de noviembre.- Menos de 48 horas después del partido en Atenas, Jose Mourinho apareció por la sala de prensa de Valdebebas para la previa de un duelo «muy difícil» contra el Valencia en Mestalla. El portugués, que sigue molesto con la Liga por el día y el horario del encuentro, reflexionó sobre la posibilidad de que se suspenda la jornada tras la muerte de Jesús de Miguel y sobre la situación de Vinicius Junior, que ante el conjunto che cumplirá su cuarto y último partido de sanción en Liga.
«Gracias a la decisión de jugar el sábado los jugadores que van con su selección tienen el día libre el domingo. Así van felices, tienen un día libre con la familia, muchas gracias por la decisión…», contestó, irónico, el técnico luso, que reconoció que se quedaron a dormir en Valdebebas al llegar de Atenas para ganar horas de sueño. «Llegamos a las tres de la madrugada y nos quedamos aquí a dormir para tener un par de horas mas de sueño. El feedback es positivo y mañana veremos», señaló.
Una noche en la ciudad deportiva para preparar «uno de los partidos más difíciles de toda la Liga», según Mourinho. «Es un entrenador que es difícil, con mucha experiencia. Es fácil de entender que mañana jugarán Konaté y Huijsen e intentaré repartir minutos entre los jugadores que se pueden repartir. Me da miedo el partido. ‘Miedo’, entre comillas. Es contra un equipo fresco que ha tenido toda la semana para prepararse. Veremos», admitió.
Sobre De Miguel, dejó la decisión en manos de la opinión de la familia, amigos y compañeros del delantero del Tenerife: «Hay homenajes organizados de modo transversal y eso me parece significativo. Si fuera posible hablar con Jesús y hacerle la pregunta de qué prefiere… Pero al ser imposible, yo creo que solo su familia y sus amigos y compañeros pueden responder qué le gustaría a Jesús que pasara. Si le gustaría que no hubiera fútbol o si le gustaría ser recordado con un homenaje bonito transversal en todas las divisiones y estadios del fútbol español. No me parece que tengamos que hablar nosotros, el homenaje es a él, así que hable el que conozca profundamente a Jesús para saber lo que le gustaría», declaró Mourinho.
El último nombre sobre la mesa fue el de Vinicius, titular en Atenas y que no volverá a jugar con el Madrid hasta después del parón, el 21 de noviembre ante el Celta. Cuestionado sobre cómo cambia el estilo y la táctica del equipo cuando el brasileño está sobre el césped, Mourinho aseguró que «nunca voy a perjudicar al equipo para beneficiar a un jugador». «Lo más importante es el equipo. Cuando volvamos a la normalidad con Vinicius haré mi gestión», dijo, insistiendo en que «debo hacer todo para tener a mis jugadores al máximo nivel». «A nivel de juego, de gestión personal, ese juego entre mano derecha y mano izquierda… Y creer siempre en el verdadero potencial. Un jugador malo será siempre un jugador malo. Y uno muy bueno, incluso en sus momentos negativos, te deja la puerta abierta a que pueda volver a su situación normal», señaló, elogiando el potencial del futbolista, pero finalizó con que «a la hora de decidir, el equipo está siempre por encima de cualquier jugador».
El portugués pide que se respete el deseo de la familia de Jesús de Miguel a la hora de valorar la suspensión de la jornada: «Solo ellos pueden decir si a él le gustaría que no hubiera fútbol o ser recordado con un homenaje bonito y transversal»








