Redacción, 15 de septiembre.- La directora de la Fundación Grupo Acción y Apoyo Trans, Dane Aro Belmont, afirmó que en Colombia no existen procedimientos quirúrgicos de cambio de sexo para menores de edad.
Durante una entrevista en el programa Dos puntos de Caracol Radio, cuestionó los planteamientos del documental Colombia: fábrica de niños trans y sostuvo que su contenido parte de información “que no corresponde” con la regulación ni con las prácticas clínicas del país.
Belmont señaló que los casos de niñas, niños y adolescentes con inquietudes sobre su identidad de género requieren acompañamiento familiar, psicológico y médico. Según explicó, en las primeras etapas ese respaldo puede incluir medidas sociales, como el respeto por el nombre o la forma de vestir con la que cada persona se siente identificada.
La activista indicó que las intervenciones quirúrgicas se contemplan únicamente cuando la persona alcanza la mayoría de edad. “El procedimiento de cambio de sexo en menores de edad no existe”, aseguró durante la conversación radial.
La directora de Grupo Acción y Apoyo Trans aseguró que una respuesta del Ministerio de Salud y Protección Social a un derecho de petición estableció que entre 2018 y 2024 no se practicaron procedimientos de cambio de sexo a menores en Colombia.
De acuerdo con su versión, la consulta fue promovida por la exrepresentante a la Cámara Carolina Giraldo antes de la expedición de una guía de práctica clínica sobre atención a personas trans. Belmont sostuvo que ese documento fija criterios de acompañamiento para evitar intervenciones que no correspondan a la edad de los pacientes.
También habló de cifras relacionadas con bloqueadores de pubertad. Dijo que el derecho de petición registró cerca de 60 mil autorizaciones de esos medicamentos para jóvenes, aunque afirmó que la mayoría correspondió a personas cisgénero y a diagnósticos distintos de la transición de género, entre ellos la pubertad precoz.
“Solamente mencionaban 483 personas, adolescencias trans, que habían solicitado este proceso”, afirmó. Esa cifra, según Belmont, muestra que el debate público se ha concentrado en una situación que, desde su perspectiva, no refleja la dimensión real de la atención médica para adolescentes trans en el país.
Belmont diferenció los bloqueadores de pubertad de los tratamientos hormonales y de las cirugías. Explicó que los primeros buscan detener de forma temporal la aparición de características sexuales secundarias durante la adolescencia, como los cambios en la voz, el crecimiento de vello o el desarrollo mamario.
Según explicó, si el tratamiento se suspende bajo supervisión médica, el organismo puede retomar su desarrollo puberal. La entrevistada remarcó que estos fármacos no equivalen a una cirugía ni a una modificación irreversible del cuerpo.








