Chicago, 15 de septiembre.- Chicago (EE.UU.), 15 sep (EFE).- Estados Unidos abre una nueva etapa de su selección con Mauricio Pochettino confirmado en el banquillo después del Mundial jugado en casa, en el que el equipo cayó en los octavos de final ante Bélgica, con Christian Pulisic como principal referencia y con el reto de volver a imponer su peso en la Concacaf.
Estados Unidos afronta el nuevo ciclo con Mauricio Pochettino ratificado al frente. La selección alcanzó los octavos de final, pero su derrota por 4-1 ante Bélgica dejó una sensación amarga.
Estados Unidos contó con enorme apoyo de sus aficionados durante la Copa del Mundo y fue protagonista de grandes victorias en la fase de grupos, algo que aumentó las ambiciones de un equipo que, finalmente, se quedó corto en el primer examen de exigencia frente a Bélgica.
Tras semanas de incertidumbre, el técnico argentino conservó el mando con la vista puesta en el Mundial de 2030 y en consolidar una identidad competitiva.
El recorrido inmediato no pasa aún por la Liga de Naciones.
Al ser uno de los cabezas de serie, Estados Unidos entrará en los cuartos de final de noviembre, a doble partido contra el segundo clasificado de la fase de grupos.
Antes, Pochettino utilizará cuatro amistosos para reajustar su proyecto, contra Perú, Chile, México y Canadá.
Christian Pulisic sigue siendo el principal foco ofensivo y mediático de un equipo que mantiene el núcleo de su generación mundialista. Tyler Adams aporta equilibrio y liderazgo desde el mediocampo, mientras Weston McKennie añade experiencia, intensidad y llegada. La continuidad de esas piezas ofrece a Pochettino una base reconocible para la siguiente etapa.
La renovación puede asomar por la derecha con Alex Freeman, lateral del Villarreal y uno de los nombres a seguir tras su presencia en el Mundial. Su potencia física, vocación ofensiva y margen de crecimiento encajan en una selección que necesita ampliar alternativas sin desmontar su estructura.
Pochettino pretende utilizar los próximos amistosos para mezclar a los jugadores que participaron en el Mundial con futbolistas emergentes, en una convocatoria que abrirá espacios para ampliar la competencia interna.








